La Asociación Empresa Familiar de Castilla y León (EFCL) valora de forma muy positiva el reciente anuncio realizado por el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, de retomar “de manera inmediata” el proceso para la supresión del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

A juicio de EFCL, la supresión de este impuesto contribuirá a la reactivación económica en Castilla y León, ya que facilitará una mayor inversión y frenará la marcha de patrimonios o empresas a otras Comunidades Autónomas.

Además, destaca que se trata de un impuesto que solo supone el 0,35% del total de ingresos vía tributos para la Junta de Castilla y León, que ya ha sido eliminado en otras regiones.

La supresión del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones es una demanda que EFCL ha venido reiterando durante esta pandemia, por entender que se trata de un impuesto injusto y discriminatorio para los habitantes de la Comunidad.

“Confiamos en que la medida pueda tener efectos retroactivos y facilitar, de este modo, que se puedan acoger las familias cuyos familiares han fallecido a causa de la COVID-19”, señala EFCL, que recuerda que la eliminación del impuesto estaba prevista se aprobase en las Cortes de Castilla y León en el mes de marzo del año pasado, cuando fue acordada su suspensión al comenzar la pandemia.

Empresa Familiar de Castilla y León



Fundada en junio de 1997 con el objetivo de trabajar para favorecer la continuidad de las empresas familiares de la región, EFCL está constituida en la actualidad más de 160 empresas familiares de toda la región, líderes en sus respectivos sectores, cuya facturación global equivale al 19,50 por ciento del PIB regional y dan empleo 10,50 por ciento de la población ocupada de Castilla y León en el sector privado.