Castilla y León fue la autonomía que sufrió una mayor pérdida de autónomos en 2020 en términos absolutos, cuando 2.591 trabajadores por cuenta propia abandonaron su actividad, según un informe publicado hoy por ATA, que sitúa ya lejos a continuación en la tabla a Aragón, con menos 1.648, y País Vasco, con un descenso en 1.429.



El documento, recogido por Ical, revela que al cierre de diciembre había en Castilla y León 190.091 trabajadores autónomos, frente a los 192.682 de un año antes, lo que supone un descenso porcentual del 1,3 por ciento. Los mayores descensos relativos los sufrieron, en este sentido, Aragón y La Rioja, con un 1,6 por ciento.



Este mal comportamiento de la Comunidad contrasta con una evolución positiva del conjunto nacional, donde se cerró el ejercicio con 3.269.541 autónomos, un 0,1 por ciento más que un año atrás.



En este sentido, Andalucía, con un crecimiento del 1,7 por ciento y 8.984 nuevos autónomos y la Región de Murcia (1,3 por ciento y 1.286 nuevos autónomos) lideraron el crecimiento de autónomos, a las que hay que sumar Islas Baleares (0,2 por ciento), Comunidad Valenciana (0,5 por ciento), Madrid y Navarra, ambas con un crecimiento del 0,1 por ciento de sus cotizantes al RETA.



En relación a las provincias de la Comunidad, los datos indican que los autónomos bajaron en Zamora (16.420), un 2,1 por ciento; en León (35.953) y Salamanca (26.011), un 1,6 por ciento, en ambos casos; en Valladolid (35.506), un 1,4 por ciento; en Palencia (12.976), un 1,3 por ciento; en Burgos (27.146), un 1,2 por ciento; en Soria (7.779), un 0,7 por ciento; y en Ávila (14.120) y Segovia (14.180), un 0,6 por ciento.



El documento pone de relieve que 16 provincia sumaron autónomos frente a 34 además de Ceuta y Melilla que registraron pérdidas de trabajadores por cuenta propia. Las provincias andaluzas de Almería (2,2 por ciento), Cádiz (2,1 por ciento) y Málaga (dos por ciento) fueron las que lideraron el crecimiento de autónomos en el conjunto del año que acaba de finalizar. En el otro extremo, Huesca (menos 2,2 por ciento), Zamora y Cuenca (menos 2,1 por ciento en ambos casos) lideraron la pérdida de autónomos.



Las ocho provincias andaluzas sumaron autónomos en el conjunto de 2020 frente a las nueve provincias que conforman Castilla y León, en las que todas ellas perdieron cotizantes al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Aragón, Extremadura, Galicia y País Vasco fueron comunidades donde todas sus provincias registraron pérdidas de autónomos en 2020.