La deuda viva de Castilla y León alcanzó los 12.780 millones de euros en el primer trimestre de 2020 lo que equivale al 21,4 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), ligeramente superior al 21,3 por ciento computado en los tres primeros meses de 2019, y noveno mayor porcentaje del país, según consta en la estadística del Banco de España publicada este viernes y recogida por Europa Press.

Esto supone un incremento de la deuda viva de 332 millones de euros en términos absolutos respecto a la computada en el primer trimestre de 2019, cuando se alcanzaron los 12.448 millones de euros, y de 307 millones respecto al dato con el que cerró el trimestre anterior cuando se alcanzaron los 12.473 millones, el 20,8 por ciento del PIB, por lo que el peso de la deuda viva de la Comunidad aumenta seis décimas respecto este periodo.

La evolución de la deuda pública de Castilla y León a lo largo de 2019 fue de 12.448 millones en el primer trimestre (21,3 por ciento del PIB), 12.708 millones en el segundo (21,5 por ciento del PIB), 12.698 millones en el tercero (21,3 por ciento del PIB) y 12.473 millones en el cuarto (20,8 por ciento del PIB).

Según este informe del Banco de España, Castilla y León es la sexta comunidad autónoma más endeudada en términos absolutos, con esos 12.780 millones de euros, y la novena respecto al porcentaje del PIB.

En cuantía total Castilla y León se sitúa tras Cataluña (79.429 millones de euros), Comunidad Valenciana (48.158 millones), Andalucía (35.244 millones) y Madrid (34.052 millones), que concentran de nuevo dos tercios de toda la deuda en manos de los gobiernos autonómicos por una cuestión de población, y Castilla-La Mancha (15.395 millones).

Tras Castilla y León figuran Galicia (11.687 millones), Murcia (9.965 millones), Islas Baleares (9.004 millones) y País Vasco (8.976 millones) y cierran la tabla Aragón (8.835 millones), Canarias (6.489 millones), Extremadura (4.904 millones), Asturias (4.788 millones), Navarra (3.011 millones), Cantabria (3.439 millones) y La Rioja (1.708 millones).

Según este informe del Banco de España, la deuda se elevó en términos absolutos en casi todas las comunidades autónomas respecto al trimestre anterior, salvo en Andalucía, Canarias, Navarra, País Vasco y Comunidad Valenciana.

En porcentaje del PIB, la Comunidad Valenciana sigue encabezando el ranking de las regiones más endeudadas en relación a su riqueza, con el 42,2 por ciento, seguida de Castilla-La Mancha, con el 36,2 por ciento, y de Cataluña, con el 33,7 por ciento.

A continuación se sitúan Murcia (30,8 por ciento), Baleares (26,9 por ciento), Cantabria (24,2 por ciento), Extremadura (23,8 por ciento), Aragón (23,2 por ciento), Castilla y León (21,4 por ciento), Andalucía (21,3 por ciento), La Rioja (19,5 por ciento), Asturias (19,9 por ciento), Galicia (18,1 por ciento) y Navarra (14,4 por ciento) mientras que la Comunidad de Madrid (14,3 por ciento), País Vasco (12,1 por ciento) y Canarias (13,8 por ciento) son las que menor deuda tienen respecto al PIB.

La deuda de las comunidades autónomas creció un 0,9 por ciento intertrimestral y un 0,6 por ciento interanual, hasta los 297.866 millones de euros en el primer trimestre, equivalente al 24,1 por ciento del PIB, cuatro décimas más que en 2019.

MADRID Y BARCELONA SIGUEN REDUCIENDO DEUDA

Por tamaño de ayuntamientos, los de más de 500.000 habitantes acumularon una deuda de 4.377 millones de euros hasta marzo, 364 millones menos que el trimestre previo, al tiempo que aquellos con más de 300.000 y menos de 500.000 la situaron en 740 millones, 21 millones menos, en tanto que la del resto de capitales bajó a 2.478 millones, 39 millones menos.

Entre los que cuentan con más de 300.000 habitantes, Madrid, con una deuda de 2.005 millones de euros (-10,2 por ciento intertrimestral), sigue en cabeza de las corporaciones locales más endeudadas, seguida de Zaragoza, con 703 millones (un millón menos) y Barcelona, con 731 millones (-6,5 por ciento). No obstante, las tres han reducido su endeudamiento respecto al trimestre previo y respecto al año anterior.

Les siguieron Valencia (357 millones), Málaga (340 millones), Murcia (298 millones) y Sevilla (241 millones), que en todos los casos también la han reducido.