Volver. Eso era lo más importante. Regresar a sentir cómo es correr por el centro de Valladolid los casi 21 kilómetros de un recorrido que transcurre por una ciudad que se despertó desapacible, con lluvia, pero que, poco a poco, fue dando paso al sol y buen tiempo. Como si la metáfora de la meteorología también pudiera aplicarse a la situación actual. A la vida en general. Y en medio, una carrera que se suspendió en 2020, pero que llegaba nuevamente a su salida puntual a las 10:00 en la Calle Miguel Íscar.

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Eso sí, solo con únicamente 1.000 inscritos, los elegidos, un número máximo por protocolo sanitario que, además, comenzaron la carrera divididos en cuatro tandas de 250 cada una, separados por unos cuantos segundos que se demostraron cruciales.

Esa fue una de las circunstancias que motivó que el primero que traspasara la línea de meta cortando incluso la cinta fuera David Valentín, pero este a la postre terminara tercero la prueba ya que tanto David García Catalina, como Manuel Vicente Tejedor, tomaron la salida después, en la última ronda, y compensaron el tiempo.

En una carrera bastante más lenta que ediciones anteriores y sin presencia de atletas africanos, el atleta de Puentecillas David García Catalina fue el más rápido con 1:08:27 en la meta, a una media de 3.14 el kilómetro, y aventajando al militar Manuel Vicente Tejedor (1:09:12) y al propio David Valentín, de Vino de Toro, que concluyó la carrera con 1:10:02. Otros ya clásicos como Chema Pindado, Raúl Manso, Víctor Alonso, Javier Sangrador o Rubén Vicente les siguieron en la clasificación absoluta de la carrera.

En categoría femenina, la ecuatoriana afincada en Extremadura, María Mercedes Pila, fue la mejor demostrando que ya conoce el paño. Ha corrido en tres ediciones. Fue tercera en 2018, campeona en 2019 y nuevamente vencedora en 2021. Si en 2019 hizo 1:19:11, este año completó el recorrido en 1:17:26, rebajando casi 4 minutos su marca de 2018. Mercedes Pila Viracodio, que no tuvo ningún incidente como el de la bicicleta que le atropelló y sacó la zapatilla hace una edición,  fue seguida en meta de Dolores Marco Oyarzabal (Konsports) con 1:23:39 y de la vallisoletana Andrea Román (Atletaria Isaac Viciosa) con 1:25:59.

David García Catalina: “Soy consciente de que con esta marca no hubiera ganado otro año”

Salió en el cuarto cajón, el último, junto a su compañero de podio, Manuel Vicente Tejedor, sin embargo, su ritmo fue superior y terminó haciéndose con la victoria: “La organización no ha podido juntar a la gente con mejor marca y hemos salido unos cuantos en esa cuarta salida. Este modelo es verdad que puede desvirtuar la competición, pero es lo que hay y nos tenemos que acoplar. Hemos ido en grupo hasta el kilómetro diez, y luego  yo me fui solo a meta”. Para el atleta de Puentecillas, especialista más en los 10.000 que solo había participado en esta prueba acompañando a su hermana Cristina, “soy consciente de que con esta marca no hubiera ganado otro año. Aquí siempre hay algo más de nivel”.

Mercedes Pila: “Echaba de menos volver a estar con los atletas”

La atleta ecuatoriana afincada en Extremadura se volvía a mostrar exultante en la meta: “Correr nuevamente en Valladolid, es la tercera vez que lo hago aquí, para mí es maravilloso. Quiero dar la gracias a la organización que se vuelca con los deportistas con una ayuda económica”. Residente en Jarandilla de la Vega, y preparando la Maratón  de Badajoz, Pila declaró que “echaba de menos volver a estar con los atletas, saludarlos, la afición por el recorrido. Se agradece. Es un plus de alegría, además me he encontrado muy bien en carrera”.