La Junta de Castilla y León ha aprobado los cuatro decretos que establecen los currículos para las enseñanzas de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, unos textos que ya eran públicos desde mayo con el objetivo de que los docentes pudiesen ir preparando sus programaciones y materiales didácticos. Para su elaboración, se ha contado con maestros, profesores de diversas especialidades e inspectores con amplia experiencia profesional en la Comunidad coordinados por la Consejería de Educación. Entre las actualizaciones destacan el estudio de La Celestina y la Historia en orden cronológico en Bachillerato y los idiomas, que mantendrán un peso importante en la ESO.

Uno de los principales retos a los que se ha enfrentado la Administración autonómica ha sido homogeneizar los currículos de las cuatro etapas e imprimir un carácter progresivo de las enseñanzas, puesto que los textos ministeriales tendían a reproducir trabajos elaborados por separado sin conexión entre ellos. Además, Castilla y León ha paliado en estos textos las deficiencias que presentan los planes de estudios nacionales a través del 40 % que corresponde regular a las comunidades autónomas.Los decretos incorporan, como elementos nuevos, un mapa de relaciones competenciales, que permitirá a los centros visibilizar el desarrollo competencial del alumnado, y un mapa de relaciones criteriales, que ayudará a los equipos docentes a la toma de decisiones objetivas sobre la promoción y, en su caso, titulación del alumnado. En la tramitación de los cuatro decretos, se ha cumplido con los trámites de consulta previa, participación ciudadana y audiencia e información pública, que se han sustanciado a través del Portal de Gobierno Abierto de la Junta de Castilla y León.  También se ha recabado el dictamen del Consejo Escolar de Castilla y León y del Consejo Consultivo de Castilla y León.

Educación Infantil y Primaria

En estos dos decretos se añaden nuevos objetivos centrados en el conocimiento, la conservación y la valoración de los elementos propios de la Comunidad. Se han incrementado también los principios generales en cada una de las etapas, fomentando la garantía de igualdad de oportunidades, la concepción de los centros como espacios de aprendizaje y socialización, la constitución de esta etapa como un proceso educativo, continuo, global, evolutivo y participativo, la atención individualizada y la coordinación. Además, en el caso de Primaria, se le ha dotado de una identidad propia y ajustada a las características de Castilla y León, al incorporar también contenidos transversales y principios pedagógicos de la etapa, propios de la Comunidad.

Secundaria Obligatoria

Este decreto integra objetivos propios vinculados a la realidad de Castilla y León y se han incorporado contenidos transversales, principios generales y principios pedagógicos propios de la Comunidad. En esta etapa, la Consejería de Educación apuesta por mantener la asignatura de Filosofía en 4º de ESO y las segundas lenguas extranjeras con el mismo peso que tenían con la anterior regulación.

Bachillerato

En Bachillerato se han incrementado también los principios generales, fomentando la garantía de la igualdad de oportunidades y la concepción de los centros que imparten Bachillerato como espacios de aprendizaje y socialización. Asimismo, se establece dicha etapa como un proceso educativo evolutivo que desarrolla las distintas dimensiones del alumnado como continuidad de la ESO y como experiencia y preparación para la incorporación a estudios superiores y para la inserción laboral.

Concretamente, el currículo recoge en Lengua Castellana y Literatura el estudio de obras como El Lazarillo de Tormes, La Celestina o el Quijote. Asimismo, los alumnos castellanos y leoneses recibirán las mismas horas y los mismos contenidos que hasta ahora en la asignatura de Historia de España, manteniéndose el estudio de forma cronológica y no solo desde 1812. De este modo, en segundo curso, se abordará la romanización, las invasiones germánicas, la Monarquía visigoda, el origen de los reinos de León y Castilla o la conquista de América.

En resumen, los nuevos currículos son muy accesibles para profesorado y familias, sobre todo, en orientaciones y recursos prácticos. Establecen, además, pautas que facilitarán a los docentes realizar una evaluación objetiva de los aprendizajes del alumnado. Por último, amplían las posibilidades de elección de materias en ESO y Bachillerato. La Junta mantiene la carga horaria de áreas y materias instrumentales con estos currículos a la vez que impulsa la tecnología y la digitalización, reforzada en las etapas de ESO y Bachillerato. Una iniciativa que ayudará a sostener el nivel de excelencia del sistema educativo de la Comunidad, reconocido por múltiples informes internacionales.