Las bibliotecas escolares deben superar el modelo de espacio físico más tradicional y avanzar hacia un formato más moderno y virtual donde los alumnos puedan ser innovadores y creativos. De este modo, la Consejería de Educación ayuda a los centros a crear esas nuevas bibliotecas que también están presentes en las aulas para experimentar con el trabajo interdisciplinar.



En esta línea de trabajo, el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) publica hoy la convocatoria para la selección de proyectos ‘Bibliotecas Escolares de Futuro. Bibliotecas 2030’ de cara al curso 2021-2022.



En esta edición, que cuenta con una dotación total de 180.000 euros, podrán participar todos colegios públicos que impartan segundo ciclo de Educación Infantil, Educación Primaria y Educación Especial en la Comunidad. Cada centro seleccionado, que recibirá como máximo 4.000 euros de subvención, deberá presentar proyectos basados en la reconfiguración de la biblioteca escolar en diferentes espacios físicos y virtuales para la innovación, la creación, la experimentación y el trabajo interdisciplinar: radio, Cineclub, Bibliomaker, otros espacios y rincones; o su promoción como espacio inclusivo y de impulso a la igualdad entre los géneros.



También se tendrá en cuenta el fomento de actividades de escritura, producción de contenidos y lecturas compartidas en distintos soportes; el desarrollo de proyectos documentales y de las competencias mediáticas -fomento del pensamiento crítico y habilidades transmedia-; y la innovación en el ámbito de las tecnologías digitales. El plazo para presentación de proyectos estará abierto hasta el 16 de julio y su resolución está prevista para el mes de octubre.



Esta iniciativa favorece, además, la adquisición de las competencias mediáticas para formar alumnos críticos por medio de las nuevas prácticas de lectura y escritura. Por ello, se debe permitir a los escolares el acceso a la información en múltiples formatos y en espacios en los que tengan acceso a la tecnología para crear su propio contenido. Préstamo, exposiciones, investigación, debates, exposiciones, lectura silenciosa… pero también libros digitales, radio, cineclub, teatro, música, robótica, juegos educativos… todo tiene que tener cabida en estas bibliotecas escolares del futuro.