Durante las doce temporadas que lleva ya en emisión La que se avecina, uno de los grandes misterios que han intentado adivinar los vecinos de Mirador de Montepinar es la identidad del misterioso personaje del moroso.

Tal y como contamos desde BLUPER, Alberto Caballero, creador y guionista, adelantó que la identidad de Germán Palomares, el Moroso, sería desvelada dentro de los cambios y la vuelta a los orígenes que experimentaría la comedia en esta última temporada.

"La trama del moroso se va a resolver. Vuelve a aparecer y se sabe quién es. Estamos decidiendo si le vemos la cara o no”, indicó el productor, que tampoco detalló qué actor será el encargado de darle vida.

Pues bien, ya durante la primera parte de la 12ª temporada de la comedia, una conversación entre Fina y Menchu sobre las relaciones fraternales aportaba más pistas sobre el misterioso personaje.

“¿Tú tienes una hermana?”, le pregunta sorprendida Menchu (Loles León), y la del Segundo C asiente y añade que también tiene un hermano, llamado Germán.

De esta manera, todas las sospechas que han rodeado a este personaje se habrían resuelto porque Fina, de apellido Palomares, ocupó el piso del moroso, que, casualidades de la vida, se llamaba Germán Palomares. Además, este hecho explicaría la enorme información sobre la comunidad que atesoraba esta mujer desde su llegada en la octava entrega.

¡ATENCIÓN, SPOILERS!

Sin embargo, no será hasta la segunda parte de la 12ª temporada de la serie, que ya está disponible en Amazon Prime Video antes de su estreno en abierto en Telecinco, cuando se descubra cómo es realmente este personaje.

Al final de la primera parte, los vecinos de Montepinar recibían una mala noticia: el Gobierno había decidido expropiar el edificio debido a que se encontraba en medio de la futura carretera de la M-60.

Finalmente, Enrique Pastor se entera de que esta expropiación es realmente una venganza personal de, nada más y nada menos que Germán Palomares, por haberles quitado los 3 millones de euros de la Lotería. Y eso que el Moroso había conseguido ganar el juicio contra la peña por lo que había recuperado el premio.

Sin embargo, Palomares optó por no contarle esta información a su hermana Fina, a quién ha estado engañando todo este tiempo. Esto hace que la mujer se ponga del lado de sus vecinos y amenace a su hermano con contar sus chanchullos inmobiliarios si no hace que paguen un precio justo por la expropiación de Montepinar.

"Lo que tienes que hacer ahora es subirles el precio porque si no tiro de la manta y cuento el chanchullo que tienes por lo de la M-60", le amenaza Fina. "¿De verdad quieres joderme? ¿A tu único hermano? ¿Y por unos vecinos que no soportas", le espeta él. "¡Tampoco me caen tan mal! ¡Me han tenido entretenida todos estos años. Más de lo que puedes decir tú", le dice Fina.

De esta forma, la vecina hace que su hermano reparta los tres millones del premio entre todos los vecinos a razón de 300.000 euros para cada propietario y así puedan comprarse otro piso en el centro de la ciudad.