Se veía venir. La octava temporada de la serie The Walking Dead se despidió este domingo con 7,9 millones de espectadores, una cifra que solo supera a las registradas por la serie en el final de su primera temporada, en 2011.



La serie, que vio el enfrentamiento final entre Rick Grimes (Andrew Lincoln) y Negan (Jeffrey Dean Morgan), cerró su primera temporada con una audiencia de 6 millones de espectadores, un número que fue creciendo cada año: 9 millones en la segunda, 12,4 millones en la tercera, 15,7 millones en la cuarta y 15,8 millones en la quinta. A partir de ahí, la audiencia ha ido bajando: 14,2 millones en la sexta temporada y 11,3 millones en la séptima.



Para la novena temporada habrá un cambio importante y será Angela Kang la supervisora del formato en sustitución de Scott Gimple, que lleva las riendas del show derivado, Fear the Walking Dead, cuya cuarta temporada debutó este fin de semana con 4 millones de espectadoras.



"Habrá novedades en la narrativa gracias a su visión", dijo Gimple, según recoge la publicación. "Está añadiendo cosas diferentes que no hemos visto hasta ahora en la serie", dijo sobre Kang, que ha trabajado en la producción su segunda temporada.