El estreno de Tierra Amarga en Antena 3 el pasado lunes fue el momento elegido por Sálvame para lanzar dos misiles destinados a destruir a su competencia. El primero, de poca potencia, fue mostrar el resultado de la enésima cirugía estética de Kiko Matamoros. El segundo, de gran calibre, fue el anuncio del fichaje de Rocío Carrasco por el programa sin concretar su labor. 

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Hasta el miércoles 7 de julio, el neorreality presentado por Jorge Javier Vázquez dejó en el aire las funciones de la otrora presentadora. Llegado el momento, se comunicó que Carrasco tendría su propia sección: Hable con ella. Ocupará así el puesto de defensora de la audiencia que antes ejerció María Teresa Campos y que este mismo año rechazó Carmen Borrego. Sin embargo, más allá del nuevo nombre, este espacio propio dará a Rocío Carrasco aún más presencia y poder en la cadena y, por lo visto el miércoles, ella no esta dispuesta a callarse ante nada ni ante nadie. 

Hable con ella, ¿fact checking en 'Sálvame'?

En Hable con ella, Rocío Carrasco se convertirá en la voz de los espectadores del programa. A través de un número de teléfono, recogerá las denuncias y opiniones de la audiencia de Sálvame para llevarlas a plató una vez por semana. Pero además, como la propia Rocío explicó el pasado miércoles, también atenderá las reclamaciones de personajes públicos: "Vamos a dar cabida a espectadores conocidos y famosos que se encuentran en la misma situación o similar a la mía de los que se dicen cosas que no son, y yo pongo mi teléfono a su disposición".

Así pues, Rocío Carrasco se convertirá en una especie de fact checker o comprobadora de hechos, siendo la encargada de poner coto a las malas costumbres periodísticas de ciertos colaboradores que lanzan informaciones al aire sin contrastar. Lo que no se ha concretado es si los famosos damnificados solo podrán matizar lo que se diga de ellos en Sálvame o si tendrán la oportunidad de hablar de lo que suceda en otros espacios de Telecinco. 

Sea como fuere, lo llamativo de la nueva función de Rocío Carrasco se encuentra en el subtexto de su tarea. Convirtiéndola en la voz de aquellos que buscan combatir la mentira, las mentes pensantes de Sálvame asocian directamente la figura de Rocío Carrasco con la defensa a ultranza de la verdad. 

Esto, de forma casi inconsciente, podría provocar un efecto halo en parte de la audiencia que extenderá esta pátina de certidumbre a cualquier otra declaración o acción de la hija de Rocío Jurado. El fenómeno descrito le resultará tremendamente beneficioso en el conflicto que mantiene con Antonio David Flores que, como ya explicamos en BLUPER, es inherente al mundo mediático. 

Rocío Carrasco sacó el capote en sus primeros conflictos en plató 

Que Carrasco esté colaborando en Sálvame de forma semanal también le da un espacio propio para responder, si lo desea, a los dardos que Rocío Flores lanza ocasionalmente desde El programa de Ana Rosa o el plató de Supervivientes. No obstante, a juzgar por su actitud en su primera aparición, es probable que la exmujer de Antonio David prefiera no meterse en esos barrizales.

Ahora bien, que no entre al trapo con lo que sucede en los fueros de Ana Rosa Quintana no significa que sea incapaz de seguir defendiendo estoicamente su historia. Así lo demostró en su primera aparición en plató cuando le tocó enfrentarse a Marta López, a la que hora llaman Marta Flores por su cercanía con Rocío Flores. Para desmontar sus argumentos, que en el mundo taurino tendrían la fuerza de una vaquilla, Carrasco solo necesito ser asertiva, darle un capotazo y dejar que la ex gran hermana se estrellase contra la barrera. 

Con Kiko Matamoros, la estrategia de Carrasco cambió. Como si fuese la protagonista de la película de Almodóvar que lleva el mismo nombre que su sección, Rocío clavó su mirada en la retina del colaborador con el mismo valor que Lydia González se enfrentaba al toro. Sin titubeos y con firmeza, dejó la tesis del exmarido de Makoke cubierta de banderillas.

El posible renacimiento de una estrella

Esta mixtura televisiva, que es en sí misma una metáfora almodovariana, es el terreno perfecto para que Rocío Carrasco pueda recuperar el tiempo perdido y el aplauso del público que, antaño, la juzgó injustamente. En su situación actual, con su hija cegada por un progenitor no parece quererla como debería, recuperar a su familia se ha convertido en un imposible hasta que Rocío Flores decida quitarse la venda.

A pesar de todo, y aunque esté claro que ya ha ganado la batalla mediática, no saboreará el éxito hasta que no consiga la reapertura de su caso y una victoria judicial. Ahí podrá cortar las orejas de los que solo decidieron escuchar y apoyar una versión basada en lo emocional y en lo especulativo. Y quizá, solo quizá, todo esto termine con Rocío Carrasco saliendo a hombros y por la puerta grande como nueva presentadora de Mediaset.