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Cuando pensamos en hacer una escapada suelen venirnos a la cabeza ideas a lo grande. La mayoría relativas a viajes al extranjero, con el correspondiente desembolso económico que supone, claro está.

Sin embargo, si de algo es sinónimo Aragón es de tener una oferta de planes de lo más variada, a coste reducido y a poco tiempo de Zaragoza capital.

Ejemplo de ello es el emblemático Castillo de Loarre, un coloso de 2.200 metros cuadrados ubicado a tan sólo una hora en coche de Zaragoza. Una joya medieval capaz de presumir de ser el castillo románico mejor conservado de Europa.

Historia del castillo

Este Monumento Nacional data de nada menos que del siglo XI, cuando el rey Sancho III 'El Mayor', ordenó su construcción para defenderse de los musulmanes, ya que gracias a su ubicación estratégica podía avistarse gran parte de la Hoya de Huesca.

A finales de ese mismo siglo, su nieto Sancho Ramírez amplió el castillo y reforzó su papel dentro del naciente Reino de Aragón. Fue entonces cuando adquirió también una función religiosa, acogiendo una comunidad de sacerdotes.

Esta doble función, tanto militar como monástica, convierte el Castillo de Loarre en un lugar único que será clave no solo en la Reconquista, sino en la vida espiritual de la zona.

Con el paso del tiempo irá perdiendo esa importancia estratégica, pero su aislamiento lo protegió de guerras y destrucciones.

Gracias a ello, ha llegado hasta nuestros días en un estado de conservación excepcional. De hecho, en su propia web señalan que se trata del castillo "más antiguo y mejor conservado de España".

Curiosidades

Además de su belleza y de su buen estado de conservación, este castillo también es un elemento reconocido para los amantes del cine, siendo el escenario de importantes películas como la superproducción de Hollywood "El Reino de los Cielos", o posteriormente "Irati" en 2023 y "La Abadesa" en 2024.

Otro de los aspectos más llamativos del castillo es su compleja red de pasadizos ocultos. Algunos sirviendo de conexión entre torres, y otros como refugio o posibles vías de escape en caso de asedio.

Visto desde el aire, su planta tiene forma de "diente de sierra", una peculiaridad defensiva que permitía proteger el recinto desde distintos ángulos. Esta apariencia irregular, sumada a su imponente muralla exterior adornada con torres semicirculares, son otros de los aspectos más llamativos del castillo.

En su interior también acoge la iglesia de San Pedro, otra joya del siglo XI. Su cúpula y sus capiteles decorados la convierten en uno de los espacios más valiosos del conjunto.

Cómo llegar

Desde Zaragoza o Huesca se puede llegar fácilmente en coche por la A-23, tomando después la A-1206 en dirección Ayerbe. El acceso está bien señalizado.

El castillo dispone de aparcamiento junto a la entrada y ofrece visitas guiadas durante todo el año. Asimismo, cuenta con cafetería y tienda de recuerdos.

Si el tiempo lo permite, merece la pena completar la excursión visitando alguno de los pueblos de la zona. Como el propio Loarre.