Zaragoza
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La histórica joyería del centro de Zaragoza, Martín Blasco, comenzó hace unos meses su gran transformación, después de años sin actividad. Un cambio radical que fue visible allá por octubre y que ha sorprendido a decenas de zaragozanos. Este poco a poco va siendo más real.

La joyería ubicada en la calle Alfonso I bajó su persiana en 2021 tras 125 años de historia, siendo uno de los negocios más emblemáticos de la capital aragonesa. Ahora, este espacio, junto al local de al lado, se prepara para una nueva etapa como cafetería de especialidad.

En el pasado mes de octubre de 2025 se empezó a ver que algo se movía en el interior del local. Tal y como se presentó, “algo grande se está tostando”. Entonces ya se anunció la próxima apertura de una cafetería de especialidad con experiencia gastronómica de la mano de Cafés El Tostadero, una empresa familiar aragonesa con más de 100 años de historia, y bajo el nombre de Devil Coffee.

Así pues, esta próxima apertura apunta a ser histórica, al recuperar un establecimiento muy querido y valorado, y con una oferta de éxito en Zaragoza. Además, más allá de la joyería, el nuevo negocio se establece en el local de al lado (en la plaza Santiago Sas), en el que se instaló durante un breve período la cafetería La Almada, por lo que seguro que va a ser un lugar muy amplio.

Imagen de la cafetería en octubre. E.E.

Tras meses de obras en el interior y en el exterior, en la fachada ya se ve el nuevo nombre: Devil Coffee, manteniendo la esencia del letrero de la joyería y con tonos verdes, así como los logos de El Tostadero. Igualmente, detalla que su oferta incluirá “cocktail, specialty coffee y gastro experiencie”.

Además, como detalle, en su puerta se indica que va a ser una cafetería pet friendly.

Por ahora, el interior está tapado con cartones, aunque cada vez queda menos para ver el resultado final y poder disfrutarla.

Esquina de la cafetería en la antigua joyería. E.E.

Anuncio en redes

A través de sus redes sociales, en Instagram (@devil.coffee.cafe), han dado pistas de la futura cafetería. “Este edificio ha visto pasar épocas, letreros y costumbres. Hoy nos toca a nosotros escribir el siguiente capítulo, con la ilusión puesta en cada detalle”, anunciaron a finales de noviembre.

En otra publicación hace dos semanas, reiteraban esa oportunidad de llegar a “un lugar histórico de la ciudad”. “Venimos a dar continuidad a una historia que ya late en estas paredes, sumando nuestra manera de hacer café y de cuidar los detalles”, escribían.

Sin duda, las expectativas de la apertura son muy buenas, por su privilegiada ubicación y con la propuesta de café de especialidad que tanto triunfa en Zaragoza y con el respaldo de un tostadero con renombre.