Quién hubiera podido imaginar que un pueblecito aragonés de tan solo 60 vecinos pudiera albergar tanto lujo en sus inmediaciones. Hablamos de Bubierca, una localidad cercana a Calatayud, caracterizada por su patrimonio histórico y su entorno natural junto al río Jalón.
Sin embargo, lejos de los encantos patrimoniales que tiene la localidad, hoy brilla por el lujo y la opulencia que desprende una finca de recreo a la venta en sus alrededores.
Dicha finca abarca nada menos que 765 hectáreas, en las cuales podemos encontrar una mezcla entre propiedades con acabados de lujo y naturaleza en su máxima expresión. Todo ello por 3.999.000 euros.
Así es la finca
El terreno, con una orografía suavemente ondulada, combina monte bajo autóctono con una intensa repoblación forestal. Más de 100.000 árboles convierten la propiedad en un espacio visualmente impactante y con un alto valor ecológico.
En el centro de la finca se levanta la vivienda principal, de estilo señorial y 300 metros cuadrados. Una construcción reciente, levantada hace apenas unos años, con materiales de alta gama y un cuidado diseño.
Junto a ella se encuentran la casa de invitados y la residencia para guardeses, esta última con una superficie aproximada de 100 metros cuadrados. El conjunto se completa con una piscina de grandes dimensiones y una nave agrícola de 250 metros.
La finca está preparada para funcionar de manera prácticamente autosuficiente. Dispone de sistema de energía solar con generador auxiliar y tres pozos de agua que garantizan el suministro durante todo el año.
Inmediaciones de la casa
Además, incluye maquinaria y vehículos destinados al mantenimiento y la vigilancia del terreno, como tractor, retroexcavadora y coche de guarda. Un detalle poco habitual y apenas incluido en este tipo de propiedades.
Uno de los grandes atractivos es su red de caminos privados. Hasta 42 kilómetros de pistas interiores recorren la finca y permiten acceder a cualquier punto de la propiedad con facilidad. De hecho, es tan grande en dimensión que la normativa aragonesa no permite vallarla en todo su perímetro.
El lugar también destaca por su fauna, siendo habitual encontrarse pequeños 'vecinos' como perdices, corzos y agún que otro jabalí.
Entorno de la finca
Finalmente, otro de sus grandes atractivos no reside en la naturaleza ni en sus amenidades. Reside en su ubicación, estando a 107 kilómetros de Zaragoza y a dos horas de Madrid, convirtiéndola así en un destino perfecto para pasar los fines de semana... si te sobran cuatro millones, claro está.
