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Desde su reciente nombramiento como presidente de CEOE Aragón, Benito Tesier (Zaragoza, 1968) afronta una etapa que califica de “apasionante” y “de enorme responsabilidad”.

Con una trayectoria empresarial ligada al sector industrial y una vida marcada por la empresa familiar, Tesier llega al frente de la organización que agrupa al tejido empresarial aragonés con un mensaje claro: reivindicar el papel del empresario en la sociedad y reforzar la imagen de quienes generan empleo y riqueza en el territorio.

Durante sus primeros días en el cargo, Tesier, director general de Brembo, empresa dedicada a la fabricación de discos de frenos, ha querido poner en valor la unidad y confianza del empresariado aragonés, así como la importancia de mantener un diálogo social equilibrado.

Conoce los retos inmediatos a los que se enfrenta Aragón -desde la transición al vehículo eléctrico y la digitalización hasta la integración de la inteligencia artificial- y subraya la necesidad de sumar esfuerzos entre instituciones, empresas y jóvenes para consolidar un modelo económico moderno y competitivo.

El nuevo presidente de CEOE Aragón defiende, además, una visión humanista del liderazgo empresarial, basada en valores como la honestidad, la perseverancia y la palabra dada. Convencido de que el futuro de la comunidad pasa por combinar tradición e innovación, Tesier aboga por un Aragón vertebrado, tecnológico y sostenible en el que la empresa familiar siga siendo el motor del desarrollo territorial.

P.- ¿Cómo está viviendo estos primeros días al frente de CEOE Aragón?

R.- Han sido, utilizando el término que en mi caso tiene todavía una connotación especial, días de desenfreno y una vorágine tremenda. Fue un día muy especial, nos sentimos muy arropados los empresarios y las empresarias. Era el día de, por un lado, despedir, como se merecía, al presidente saliente Miguel Marzo y, por otro lado, empezar y marcar una nueva etapa.

Estuve arropado por los empresarios y empresarias más importantes de la comunidad aragonesa, de los sectores, de los territorios y del conjunto de la sociedad, tanto política como económica de nuestra región. Para mí fue un orgullo y el mejor regalo que podía tener de comienzo en este nuevo proyecto.

P.- En sus primeras palabras resaltó el hecho de ser hijo de empresario. ¿Qué significa eso para usted?

R.- Significa mucho. Soy hijo único y desde mi infancia he vivido muy de cerca lo que significa ser empresario. Veía continuamente las vivencias y las experiencias que tenía mi padre, le acompañaba en muchísimas ocasiones. La vida de empresario tiene una línea muy delgada que separa lo profesional y empresarial de lo personal.

Desde muy pequeñito he visto a mi padre en ferias, en su despacho y en la fábrica y he percibido, vivido y adquirido sensaciones. Desde entonces he tenido la vocación empresarial presente y llegar desde una familia empresaria de Aragón a tener el apoyo y la confianza de los empresarios de Aragón a través de los territorios, para mí es un orgullo y un reto que me da, además, una gran responsabilidad, que es estar a la altura de ese apoyo y de esas expectativas.

Benito Tesier, en la Asamblea Electoral de CEOE-Aragón E. E.

P.- Porque la empresa familiar es el alma de la economía aragonesa

R.- Totalmente. Sin empresa familiar, Aragón no sería lo que es, ni hubiéramos tenido la generación de riqueza que hemos tenido, el crecimiento que hemos tenido, la evolución de la sociedad que hemos tenido, ni la capacidad de generación de riqueza de las empresas en hacer que nuestra sociedad mejorara y los territorios se vertebraran.

P.- ¿Hay alguna enseñanza o consejo de su padre que siga aplicando hoy, o que le viniera a la mente el pasado lunes cuando fue nombrado presidente de CEOE Aragón?

R.- Hay unos valores y unos principios que yo creo que acompañan a cualquier empresario. Por supuesto, la constancia y la perseverancia son dos de ellos. Si el empresario tiene que tener una característica es, por mucho que tenga tropiezos o alguna caída, seguirse levantando y seguirlo intentando. La honestidad también es muy importante como uno de los valores adquiridos. El valor de la palabra dada también es muy importante.

Intento aplicar esos valores en mi día a día. Soy una persona franca, directa, honesta y transparente y espero que estos valores también estén presentes en mi periodo de presidente de CEOE para seguir representando de la manera correcta y adecuada a todo ese ecosistema empresarial.

P.- El pasado lunes nos habló de que el empresario está demonizado. ¿En qué percibe esa demonización?

R.- Durante la historia de España, los políticos que han terminado representando tanto la comunidad autónoma como a nivel nacional, de cualquier ideología, cuando llegaban a las instituciones terminaban institucionalizándose, ponían el interés general por delante de todo lo demás.

En otros tiempos, por lo menos así lo he vivido yo, llevo más de 34 años activo en el mundo empresarial, al empresario se le valoraba más, estaba reconocida su figura en la sociedad, había respeto a lo que aportaba a la sociedad y por su esfuerzo inversor.

Con el paso del tiempo, hemos ido perdiendo ese lugar, porque se nos quiere hacer ver como aquellos que tenemos la resistencia a la mejora y a nuevos derechos sociales. Hay realmente ciertas corrientes que van como en contra de la clase empresarial. Una sociedad que aspira a ser moderna y de futuro tiene que seguir respetando a sus empresarios. Son los que verdaderamente le van a garantizar que, a través de su generación de riqueza, de sus impuestos, de sus oportunidades en puestos de trabajo, la sociedad vaya a seguir creciendo, mejorando y apostando por un futuro mejor.

Benito Tesier, en la Asamblea Electoral de CEOE-Aragón E. E.

P.- ¿Cree que no se ha sabido explicar bien la postura de CEOE en negociaciones como la reducción de jornada o las subidas del salario mínimo?

R.- Todo lo contrario. CEOE lleva intentando hacer un buen trabajo desde hace muchísimos años y ha estado esforzándose mucho durante este tiempo en contar su relato. Otra cuestión es que muchas veces el relato no gusta escuchar. La voz de los empresarios ha estado transmitiendo el sentido de la responsabilidad. El SMI ha subido un 57% desde 2018 a 2025 y los empresarios lo hemos asumido.

Cuando se aprueba una normativa nacional, hay que tener en cuenta que se asume tanto en una gran ciudad como en un pequeñito pueblo de cualquier parte de España, donde hay pequeños empresarios que son héroes, que permiten que el pueblo tenga panadería, servicios de alimentación, y esos mínimos servicios.

Desde CEOE defendemos que, a través de la negociación sectorial, se pacten y se acuerden todas las mejoras que nosotros acordamos dentro del diálogo social con nuestros interlocutores, que son los agentes sindicales. Lo hemos hecho así desde hace muchísimos años y lo seguimos haciendo.

En el metal, y yo lideré las negociaciones, redujimos la jornada en ocho horas, de mutuo acuerdo y con un ambiente de sentido y responsabilidad. Se tuvieron en cuenta otras cuestiones, como la flexibilidad, la adaptación a las necesidades y las exigencias de sectores estratégicos.

P.- ¿Con el Gobierno de España es más complicado?

R.- Una negociación es que yo cedo en una parte, tú cedes en otra y al final nos encontramos en la parte del medio. La tendencia que estamos viviendo en el Gobierno central no es una negociación del diálogo social, es una imposición social. Se intenta negociar, cuando se dice que no o se pone en una parte en posiciones rígidas, automáticamente se excluye y se pasa a un pacto directo. Lo que nosotros pedimos es altura de miras. Si nosotros hemos estado a las duras, también queremos que se nos respete cuando llega el momento de las maduras.

P.- Llega a CEOE en un momento absolutamente clave para la economía aragonesa, con la industria que está creciendo y lo que va a venir

R.- Aragón sin duda está viviendo un momento que para mí es apasionante e ilusionante. Hemos conseguido un 2025 brillante en un momento muy complicado de la economía internacional y global, con cambios geopolíticos potentes y con adversarios muy potentes. Hemos conseguido unos ratios históricos en capacidad de generar empleo y riqueza y en exportación, y es un éxito del ecosistema empresarial y de la sociedad en su conjunto.

Cuando pensamos en el Aragón del futuro, si somos capaces de sumar a los sectores tradicionales estos nuevos sectores estratégicos, estoy convencido de que vamos a crear un Aragón nuevo en todos los puntos de vista, en dar a nuestros jóvenes oportunidades y atraer talento de fuera. Tendremos que darle un vuelco a nuestros programas formativos, consiguiendo despertar vocaciones.

P.- ¿El siguiente paso es integrar la inteligencia artificial?

R.- Nosotros tenemos que integrar la inteligencia artificial en nuestros procesos. Debemos ser capaces que nuestras empresas cada vez sean más digitales y tecnológicas, que utilicemos la inteligencia artificial, no como se nos dice desde determinados extremos para reducir mano de obra, sino para mejorar, ser más competitivos, más productivos y, consecuentemente, crecer. No es sustituir mano de obra, sino sumar, porque nuestras empresas van bien y van mejor, exportan más. Ese es el cambio que tenemos por delante.

P.- En esta revolución, la automoción, que conoce bien, va a jugar un papel más relevante con la transición al modelo eléctrico y la llegada de la factoría. ¿Cuáles son las claves para que Aragón salga vencedora de este proceso?

R.- Cuando General Motors eligió a Aragón, supimos jugar muy bien ese partido y construir una industria de componentes muy potente alrededor de la fábrica. Eso es envidiado por otras comunidades españolas y europeas que no tienen esa fuerza y que no han sabido hacer la transición a la movilidad eléctrica. Conocemos que hay marcas asiáticas que están poniendo sus ojos en Aragón. Va a ser otro de los sectores que en el futuro a medio plazo nos va a dar grandes alegrías

P.- Frente a ello, otros sectores alertan de que no tienen relevo, como transporte, construcción y ramas como fontaneros… ¿Cuál es la solución para atraer a los jóvenes a estos sectores tan importantes para la economía?

R.- Puede haber sectores con dificultades, pero la construcción está haciendo muy bien las cosas. El presidente del clúster es un ferviente defensor de la industrialización para abaratar los costes y mejorar ese problema de falta de mano de obra, trasladando lo que antes eran profesionales específicos a buscar métodos de trabajo en una fábrica. Están yendo a un tipo de modelo mucho más modular que ayude a bajar tiempos, a mejorar procesos y, consecuentemente, a optimizar y abaratar los costes.

Yo sigo creyendo en nuestros sectores, en la logística o en el sector primario, del que debemos sentirnos orgullosos. Fue esencial en un momento muy reciente, como la pandemia. Sin esa fortaleza de nuestro sector primario, no hubiéramos tenido lo más importante, que es la capacidad de alimentarnos. Debemos intentar defender y proteger a este sector tan importante y que vertebra muy bien el territorio para que compitan con unas reglas de juego comunes, y no con países que no respetan ni tienen los mismos procesos y normativas.

P.- A 3 semanas de elecciones, ¿qué va a ser lo primero que le pida al futuro presidente de Aragón?

R.- En CEOE somos apolíticos. Creo mucho en el sentido de responsabilidad de los aragoneses y conformarán un resultado con el que Aragón vaya a seguir teniendo un gobierno estable. Necesitamos una cultura del pacto a la altura de nuestra región, es decir, que se pongan los intereses colectivos y generales por delante de los individuales o particulares.

Yo lo que desearía es que no nos veamos influenciados por políticas nacionales que pueden perjudicar a Aragón. Hay una tendencia a favorecer unos intereses nacionales, sacrificando a Aragón. Creo que, a partir del 8 de febrero, tendremos un nuevo gobierno que nos ayudará a seguir creciendo, impulsando nuestra tierra, generando oportunidades y teniendo un futuro, como he dicho al principio y termino con las mismas declaraciones, apasionante y brillante.