Dicen que lo primero que buscan los turistas en Zaragoza es el Pilar y lo segundo el Tubo. Y es que si hay algo con fama en la capital de Aragón son sus bares y restaurantes. Y no solo los del centro, en cada barrio y distrito hay uno o varios locales que se han ganado la popularidad -y el cariño- de los vecinos.
Pero muchas veces esa popularidad puede entrar en conflicto con el día a día de los residentes de la zona. Sobre todo cuando -por leve que sea- estos establecimientos no cumplen con lo establecido en la normativa, ganándose otro tipo de fama y, también, alguna que otra sanción.
Por ejemplo, en el orden del día de la Gerencia de Urbanismo del próximo lunes, 19 de enero, aparece un conocido local "vikingo" ubicado en el distrito Universidad por haber sobrepasado el nivel máximo de ruidos permitidos en 8,3 decibelios. Motivo por el cual podría recibir una sanción de hasta 4.000 euros.
El bar se llama Ragnarok (que significa el apocalipsis en la mitología nórdica) y está ubicado en el número 33 de la calle Félix Latassa. La taberna lleva abierta desde el pasado mes de septiembre y en ella los ciudadanos pueden encontrar hasta 10 tipos de cervezas diferentes e incluso beber hidromiel en un cuerno vikingo.
En la calle de Baltasar Gracián otro local ha sido también sancionado, aunque en esta ocasión no por pasarse de ruido sino por abrir más tiempo del permitido. Concretamente, el bar Embrujo de Rio Lobos excedió el horario en 3 horas y 2,55 horas.
3.000 euros de sanción
Una práctica que le saldrá muy cara porque, según se señala en el orden del día, el establecimiento se enfrenta a una multa de 3.000 euros por este motivo.
También se pasó de horario el bar Peña Blanca, en el número 91 de la avenida Salvador Allende. Concretamente, este local estuvo abierto más de lo permitido 45 minutos, 1,30 horas y 2,26 horas (en distintas jornadas). Por ello, el dueño del establecimiento se enfrenta a una posible multa de 2.101 euros.
Otros, como el local Barsabor (ubicado en camino del Pilón) se enfrentan a multas de hasta 2.000 euros. En el caso de este bar, según consta en el orden del día de la Gerencia de Urbanismo, el motivo de la sanción viene motivada por no contar con la licencia de funcionamiento y hacerlo además en expedientes acumulados.
Algo de lo que también ha pecado el local Los Bartolos del Sur, ubicado en el número 5 de la calle Emilia Pardo Bazán, y por lo que se enfrenta a una sanción de 1.000 euros.
