La noria 'gigante' llegará, por fin, este fin de semana a Zaragoza. Tras casi dos meses de retraso, la atracción ya está lista para iniciar su actividad, que en principio se alargará hasta finales de febrero (aunque podría alargarse hasta marzo si la empresa pide una prórroga de la concesión).
Inicialmente, cuando la alcaldesa anunció la llegada de una gran noria a Zaragoza, se dijo que la atracción se estrenaría con el encendido navideño (eso fue el pasado 29 de noviembre). Pero, los problemas burocráticos (con permisos que no llegaron a tiempo), las vacaciones y los problemas de fábrica han hecho que la infraestructura no se haya podido colocar antes frente a la parada de tranvía de La Chimenea.
Pero, no solo ha costado tiempo. Para montar la atracción en la capital de Aragón también se han tenido que pagar las tasas municipales. Concretamente, la empresa ha tenido que hacer frente a una inversión de más de 5.770 euros.
Según explican desde el Consistorio, 3.531,56 euros corresponden al pago de la tasa de dominio público, otros 241,35 son por apertura y de fianza unos 2.000 euros (que no se reembolsarán en caso de desperfectos). Unas cifras que, aseguran, son los precios fijados por la ordenanza municipal.
La noria ya está casi lista. Prueba de ello es que este mismo miércoles ya se han colocado las cabinas (blancas y negras) en el esqueleto de la atracción. Además, será este mismo viernes cuando desde Urbanismo se realice la última inspección a la infraestructura para corroborar que todo está en perfectas condiciones.
Entrada desde 5,5 euros
La gran atracción de color blanco alcanzará los 35 metros de alto y tendrá unas vistas privilegiadas de Zaragoza y la basílica del Pilar. El viaje, según señalan desde la organización, costará aproximadamente 5,5 euros (aunque todavía no se ha cerrado un precio).
Lo que resaltará un poco será la decoración de la misma, ya que la noria -según lo adelantó la alcaldesa- estaba pensada para "aumentar la experiencia navideña de los zaragozanos y visitantes". Es por eso que la decoración que pretendía ser igual de mágica que las fiestas en la capital de Aragón -con cabinas de color blanco y negro, detalles rojos en el techo y luces- ahora se quedará un poco atrás en el tiempo (habiendo finalizado las fiestas desde hace dos semanas).
