‘El cuento de nunca acabar’ podría ser un buen título para la historia de la iluminación exterior de la Torre del Agua. Lo que tenía que ser un concurso público sencillo y rápido se ha enquistado hasta el punto de que el Gobierno aragonés ya asume que probablemente no vaya a llegar a tiempo para su reinauguración en febrero de 2027 para acoger un Congreso Mundial de Logística.
En estos momentos, la pelota vuelve a estar en el tejado de la Mesa de Contratación, que deberá revisar -de nuevo- la oferta presentada por Aneum Led y Fibratel. En sus dos primeros intentos, esta UTE no ha superado la puntuación mínima requerida, pero los técnicos deberán justificar adecuadamente el suspenso, tal y como ha dictado el Tribunal de Contratos de Aragón (Tacpa).
En la primera valoración, ambas empresas recibieron un 13,5 sobre 35, por debajo del mínimo de 15 puntos, pero el Tacpa -tras el recurso que presentaron- entendió que esa valoración era “desproporcionada y arbitraria” y obligó a reevaluarla.
Sin embargo, poco cambió la decisión inicial, ya que la segunda nota volvió a ser la misma, 13,5 puntos, e incluso con afirmaciones más contundentes, tildando de “inútil” parte de la documentación aportada.
Lejos de convencer, esta segunda evaluación todavía encendió más los ánimos de la empresa, que volvió a presentar alegaciones por 'incumplimiento de ejecución' de la resolución del Tribunal, al haber realizado un nuevo informe con argumentos “más vacíos” e insultos.
Ahora, el Tacpa ha vuelto a dictar medidas cautelares para impedir que el Gobierno aragonés declare desierto el concurso, e implora a la Mesa de Contratación a, al menos, justificar adecuadamente la puntuación de la propuesta de Aneum Led y Fibratel.
“El Tribunal les ha dicho que hagan una valoración acorde. El Tacpa dice que esas valoraciones no tienen la justificación correcta. No pueden poner una nota y rellenar el justificante con literatura”, exponen desde Aneum Led, que insisten en que el Tacpa ya les ha dado la razón en dos ocasiones.
Desde la empresa reconocen que sienten una “satisfacción falsa”, ya que su deseo sería comenzar ya los trabajos y poder cumplir con los plazos deseados, aunque advierten de que “no nos bajaremos de la burra” y planean ir hasta el final.
Pero esta no ha sido la única interferencia que ha sufrido el concurso público. Prácticamente, desde el primer día, se han sucedido los contratiempos, empezando porque dos de las candidatas, Telefónica y Bienvenido Gil, fueron excluidas en el primer corte por cuestiones formales.
En el Gobierno de Aragón están a la espera de que todo culmine hacia un lado u otro, pero empiezan a asumir que esta iluminación exterior, que definían como “espectacular”, "probablemente" no vaya a llegar a tiempo para la reinauguración prevista en febrero de 2027, en un Congreso Mundial de Logística.
El pliego de condiciones marca un plazo de ejecución de 10 meses, si bien, entre la definición de este concurso o la apertura de uno nuevo desde cero, sería muy complicado que la nueva iluminación estuviera instalada en febrero de 2027, lo que obligaría a buscar otra solución para que la Torre del Agua luzca todo su esplendor.
La obra civil, cuestión de días
Mientras, ya está prácticamente todo listo para poder comenzar la obra civil en el interior de la Torre del Agua. Desde el Gobierno autonómico únicamente están pendientes de una última autorización del Ayuntamiento para dar el pistoletazo de salida a los trabajos y llegar a tiempo para esa cita de febrero de 2027, teniendo en cuenta que el plazo de la obra es de 13 meses.
En concreto, se construirá un mirador en la planta 25, de un espacio para un restaurante en la 23 y de dos salas de exposiciones. También abordará la reparación de elementos arquitectónicos de la fachada, el cerramiento de ascensores de emergencia o la instalación de plazas de aparcamiento en un sótano.
