En medio de la intensa ola de calor, Zaragoza sufrió durante la última noche los efectos de una fuerte tormenta veraniega.
El viento y la lluvia se dejaron notar alrededor de las 22.00, provocando la caída de ramas y árboles enteros y algunos toldos volando por las calles de la ciudad.
Los bomberos recibieron numerosos avisos sin que se produjeran circunstancias relevantes, tal y como explican desde el Ayuntamiento de Zaragoza.
No obstante, por precaución, fue necesario cerrar el Parque Tío Jorge a las 22.15, durante menos de una hora, tras la caída de dos árboles.
Aproximadamente, los bomberos realizaron 40 salidas directamente relacionadas con la meteorología entre las 20.30 y las 23.00. En total, como informan desde Bomberos, hubo unas 200 llamadas, muchas de ellas repetidas de los mismos servicios.
Precisamente, desde las 8.00 de este miércoles se ha desactivado el Plan de Emergencias Municipal por la ola de calor, que volverá a activarse el viernes a las 00.01 y, muy probablemente, se extenderá, como mínimo, hasta el lunes y, en función de la evolución meteorológica.
