Zaragoza
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Tras más de una década como peñista en la que ha sido vocal, secretario, presidente de su peña y miembro de la anterior ejecutiva, Sergio Gómez, de El Almuerzo, toma las riendas de Interpeñas con el reto de conseguir una mejor financiación y hacer fuerza junto a la UPZ para que Zaragoza sea "una ciudad más peñista".

¿Qué se siente al dar el paso tras más de 15 años como peñista y ponerse al frente de Interpeñas?

Obviamente da un poco de vértigo, aunque lo tomo con mucha ilusión y responsabilidad. Al final son más de 6.000 personas las que pertenecen a la Federación. Es una mezcla de mucho respeto, mucha ilusión y muchas ganas de trabajar. Y también, aunque suene un poco pedante, de mucha humildad. Porque al final, Interpeñas es algo vivo. Todos los días tienes que aprender cosas nuevas y estar abierto a muchas proposiciones.

Tengo muchas ganas de que los peñistas sigan colaborando con las peñas y trabajar para que Zaragoza sea una ciudad más peñista.

En los últimos años ha tenido varias responsabilidades. ¿Viene con la lección aprendida?

A mi cuarto año de peñista ya entré como vocal en la junta de la peña El Almuerzo. Posteriormente fui secretario de la peña, fui también presidente... Estoy acostumbrado a gestionar.

También en la Federación llevo años en las diferentes juntas como portavoz, como vicepresidente, como vocal... Al final, en la juntasomos siete u ocho personas dependiendo la candidatura yte toca hacer de todo un poco. Yo seré lacara más visible, pero el equipo hace de todo y está preparado.

¿Qué puede contarnos de su equipo?

La mayoría del equipo viene de las anteriores juntas y tiene ya una trayectoria. Estos años se ha demostrado que se hacen las cosas todo lo bien que se pueden hacer. Seguro que muchas se hacen mal, pero eso también está dentro de que, cuando gestionas algo, te puedes equivocar. Yo creo que los fallos siempre te enseñan algo. Estoy bastante tranquilo, tengo un equipo que sé que va a funcionar.

"Los peñistas echamos de menos tener una gran Federación con todas las peñas de Zaragoza unidas para trabajar juntos"

¿Cuáles son sus mejores recuerdos como peñista?

Creo que fue la primera Cincomarzada que viví como peñista. Fue un ambiente tan de brazos abiertos… Me hice de la peña El Almuerzo con un grupo de seis o siete amigos. No conocíamos prácticamente a nadie, pero desde el primer momento nos abrieron los brazos y fueron encantadores. También hay grandes momentos como cuando Interpeñas leyó el pregón de las Fiestas del Pilar.

La Federación cumple 41 años. ¿Hay mucho que cambiar o renovar?

El mundo peñista es como es; es un mundo con tradiciones arraigadas. La Federación obviamente ha de evolucionar, todos tenemos que hacerlo, pero creo que a día de hoy funciona bien. Sí es cierto que los peñistas echamos de menos el tener una gran Federación con todas las peñas de Zaragoza unidas para trabajar juntos, pero creo el tiempo nos dará pie a conversar y en un futuro poder estar otra vez unidos, si no como una misma Federación, trabajando en pro de conseguir que Zaragoza vuelva a ser lo que era hace años: una ciudad con unas Fiestas de Pilar muy populares, con mucho ambiente en la calle. Eso es lo que queremos recuperar. Yo creo que ha sido el gran fallo de estos últimos Pilares, todo el mundo ha echado en falta un ambiente popular en la calle.

En la Federación convive gente muy joven con personas ya entradas en años. ¿Cómo se lleva en el día a día? ¿Condiciona la programación?

Quien más trabaja en la relación con los peñistas son las peñas. Siempre que se programa algún acto se hace variado. Tiene que haber una actuación infantil, jotas para la gente más mayor, algo más movido para la gente más bailonga… Hay que ser conscientes de que gestionamos una masa de gente con un gran abanico de edades. Eso nos obliga a tener que dar gusto a todos.

¿La gente joven se apunta a la Federación o hay brecha generacional?

Depende mucho del tipo de peña. Las hay que son muy familiares y otras que son muy juveniles. La gente se va repartiendo según el tipo que busca, tienes de todo. Y sí, hay gente joven. Puede que vayas a una peña en la que haya poca porque es de corte más familiar y vayas a otra y esté llena de quinceañeros.

"Muchas veces no hemos sabido vender bien todo lo que hacemos. Interpeñas no es solamente salir el día del pregón con una cerveza en la mano, es mucho más"

A Interpeñas se la conoce, sobre todo, por las Fiestas del Pilar, pero la actividad va más allá…

El Pilar es la bandera de Interpeñas, pero tenemos otras muchas actividades. Ahora, por ejemplo, estamos a las puertas de los carnavales, colaboramos el Jueves Lardero en el reparto de longaniza, participamos en la Cincomarzada de la mano de la Federación de Barrios, tenemos San Jorge con actividades completamente gratuitas, las Fiestas Goyescas…

Muchas veces no lo hemos sabido vender bien. En los años anteriores quizá haya habido una falta de dar a conocer a la ciudad todo lo que realmente hacemos. Interpeñas no es solamente salir el día del pregón con una cerveza en la mano, es mucho más.

¿Cuáles son las necesidades y las prioridades del colectivo?

El gran reto ya no solo de Interpeñas, sino de las peñas de Zaragoza en general, es volver a estar todos a una para conseguir una mejor financiación por parte del Ayuntamiento y más facilidades a la hora de organizar actos. Ahora mismo prácticamente necesitas recurrir a una gestoría. Por otra parte, sería maravilloso tener un pabellón propio.

¿Va a luchar por ello?

Lo llevamos peleando todos estos años y vamos a seguir. Somos cabezudos y no nos vamos a quedar quietos, pero las condiciones que rigen actualmente las Fiestas del Pilar hacen que sea complicado. El concurso público del Espacio Zity incluía una cláusula de exclusividad que lo hace muy difícil.

"El Espacio Zity tiene una gran programación, pero echamos en falta una carpa con música para personas de 40 a 60 años. Ahora mismo no tienen cabida musicalmente hablando"

El Ayuntamiento lleva años diciendo ‘no’ a un pabellón propio. ¿Hay alguna puerta abierta?

La cláusula de exclusividad que mencionaba dice que durante los días anteriores y posteriores al Pilar no se puede montar en un espacio de más de 5.000 personas de aforo o que tenga un horario mayor a las 2.00 o a las 3.00, lo cual hace difícil que alguien se anime a montarlo. No lo veo inviable, pero pero ya no sería un pabellón de Interpeñas. Sí creo, en todo caso, que tendría que haber otro espacio que acogiera a esas personas de entre 40 y 60 años que, hoy en día, no tienen cabida.

Con el nuevo pliego se incluyó una reserva de bonos con mejores condiciones para Interpeñas y la UPZ, pero no parecen muy contentos…

La programación del Zity es una gran programación, pero está enfocada a un tipo de público muy joven. Como decía, la gente de entre 40 y 60 años no tiene cabida musicalmente hablando. Hemos echado en falta música más para nosotros.

Las pasadas Fiestas, muchos ni siquiera se animaron a ir al Zity...

Eso se vio, en las calles no había ambiente de fiesta. A algunos peñistas les encantó la programación, pero esas franjas de edad son, en nuestro caso, las minoritarias. Hay que agradecer que estemos incluidos en los pliegos con ventajas a la hora de comprar bonos y entradas, pero, a lo mejor, no es lo nuestro. Faltó que una de las carpas tuviera un ambiente más peñista con orquestas y grupos quizá no tan nuevos.

De hecho, ni siquiera llegaron a adquirir todos los bonos que tenían reservados...

Ni nterpeñas ni Unión Peñista, sobraron.

¿Cómo es actualmente la relación con el Ayuntamiento?

Con Zaragoza Cultural, que es con quien tratamos principalmente, hay una relación fluida, tenemos los teléfonos abiertos y no hay ningún problema más allá de que nos gustaría tener una mejor financiación.

¿Cómo vivió la separación de las peñas que dio lugar a la Unión Peñista?

Fue un momento complicado para todos. Yo no estaba aún en la Junta de Interpeñas, pero sí en la mesa. Fue duro porque si bien es cierto que la mayoría no estábamos satisfechos con cómo habían ido las cosas en los últimos años, creo que se hizo mal.

Se hizo mal como se salió de Interpeñas, no hubo prácticamente opción a dialogar, fue un ‘hasta aquí y nos vamos’. Yo creo que nadie lo esperaba.

Durante los primeros años ha habido mucha tensión, mucha inquina entre las dos federaciones, incluso entre peñistas también puede que la hubiera, pero ahora, eso está ya totalmente olvidado. Todos somos conscientes de que somos peñistas, seamos de una federación u otra, y de que queremos trabajar por lo mismo.

Ahora mismo estamos separados, pero estoy seguro de que nos unen más cosas de las que nos separan. Hay una relación. Seguro que tiene que ir a más para mejorar, pero hay una relación con la Unión Peñista y creo que es importante que la haya.

¿Es posible una reagrupación hoy por hoy?

Yo nunca lo he visto imposible. ¿Es posible? Sí, es posible, claro. Por nuestra parte, yo creo que hoy en día, más allá de dirigentes de peñas o de federaciones, lo que palpo en las peñas, en los peñistas, es que la gran mayoría quiere que volvamos a estar juntos, pero es una cuestión de lógica. Si estamos juntos somos más fuertes, es así. Entre peñistas de base no hay problemas, los que pudo haber se remontan ya a hace casi seis años. Eso ya está olvidado y tenemos que mirar hacia adelante y ver cómo trabajar.

Más allá de que lo vea posible, ¿cree que pasará? ¿Quién tendría que dar el primer paso?

Yo lo veo posible y sí que es algo que está en mi mente, que vuelva a haber una reunificación. Lo que no sé es si ahora mismo es el momento o será dentro de un año, pero por mi parte no va a quedar sentarme a hablar todas las veces que haga falta. Estamos abiertos a hablarlo todo.