A Arturo Elena (1958) siempre le había gustado dibujar. Nacido en Teruel, desde niño el lápiz fue su forma de expresión. Aquella obsesión por el dibujo no fue una afición pasajera, sino la vocación que le ha llevado a trabajar con algunas de las firmas más reconocidas del mundo de la moda.
Con apenas 19 años se trasladó a Barcelona para estudiar moda. En esa época, llevó su portfolio a una empresa de moda femenina y sorprendió de tal manera que le hicieron dibujar allí mismo. Así, casi sin darse cuenta, empezó su sueño.
La moda siempre le había atraído y su facilidad para el dibujo le abrió las puertas del diseño. Con pasos pequeños, pero constantes, llegó a Sevilla con unos 22 años, momento en el que conoció a los responsables de la famosa firma de moda Victorio & Lucchino.
"Pasaba muchos días por allí para ir a trabajar. Un día me paré en frente del escaparate y me debieron ver un aspecto inusual a lo que se veía en Sevilla y se fijaron en mí", recuerda con emoción.
Un tiempo después, la firma empezó a preparar colecciones para presentar en Madrid, y Elena se embarcó en su primer gran proyecto: las ilustraciones para las carpetas de prensa de su primer desfile en la Pasarela de Moda Cibeles.
Aquellos trabajos se dieron a conocer en los medios, marcando el salto definitivo hacia la ilustración de moda internacional.
A partir de ahí, empezó a trabajar de forma mensual en la revista Cosmopolitan España. Un inicio que no se detuvo y que le llevó a colaborar con numerosas marcas, muchas de ellas internacionales, como Chanel España, L’Oréal Paris, Benetton, Inditex o Custo Barcelona.
Una de las ilustraciones de Arturo Elena.
“Y de un día para otro estaba en los desfiles de moda que veía en las revistas y en los que soñaba estar tan solo un año antes”, recuerda.
De este modo, su estilo propio fue evolucionando con el tiempo, destacado por “figuras estilizadas, de proporciones exageradas y elegantes”, uno de sus sellos más reconocibles. Sin embargo, su trabajo va mucho más allá de esa estética.
Referente en Aragón
Como no podía ser de otra manera, su trayectoria también tiene una presencia destacada en Aragón. Su último gran trabajo se ha materializado en el Catálogo de Navidad 2025 de Montal, una marca gourmet gastronómica aragonesa de referencia. Y lo que comenzó como un encargo puntual acabó convirtiéndose en un gran proyecto.
“Empecé con la portada, pero luego también me enfoqué en la contraportada. Cuando me hablan de una firma, intento conocerla en profundidad: los elementos que la definen, su filosofía, su estética”, explica. “Empiezo a maquinar todo en mi cabeza antes incluso de ponerme sobre el papel”.
Ilustrador de la revista Montal.
Un encargo que le ocupó todo un verano: "Descansé solo dos fines de semana. Todo lo demás seguido". Un ritmo de trabajo que, aclara, no se debió a presiones externas, sino a su propia manera de entender el oficio.
Además, diseñó seis imágenes interiores para las distintas secciones de la revista. Un trabajo que requirió un gran esfuerzo, pero que, asegura, mereció la pena.
Arturo Elena, en la redacción de EL ESPAÑOL DE ARAGÓN.
“Fue un trabajo tremendo. Durísimo”. Sin embargo, su empeño forma parte de su marca personal. “Si hay algo que define mi trabajo es la manera en la que elaboro las texturas y los detalles.
Y es que para Arturo Elena es más importante saber la fecha de entrega que el presupuesto. “No se trata solo de hacer el trabajo, sino de hacerlo con calidad”.
Él trabaja, además, sin equipo, por lo que le sorprende especialmente cuando escucha que su trabajo no requiere tiempo. “Es mucho más de lo que se piensa”.
A día de hoy, sigue persiguiendo la excelencia con la misma determinación que cuando empezó. Sabe que la perfección no existe, pero que buscarla es la única forma de hacer un trabajo que deje huella.
