El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha prometido este domingo una financiación autonómica "negociada por todos", sin "chantajes ni privilegios".
Lo ha hecho con el apoyo y el compromiso de todos sus barones por un modelo "justo, duradero y objetivo" alejado del "desguace" que pretenden perpetrar Pedro Sánchez y los independentistas catalanes.
Ese compromiso ha tomado forma en la 'Declaración de Zaragoza', firmada por todos los presidentes autonómicos del PP en la capital aragonesa.
El líder popular ha asegurado que convocará una Conferencia de Presidentes monográfica centrada en la financiación en su primer mes como presidente, y que a continuación se retomarán los grupos de trabajo técnicos con todas las regiones.
El objetivo es tener un nuevo modelo "acordado" dentro de su primer año en La Moncloa antes de llevarlo al Congreso alejado de las negociaciones a oscuras y las imposiciones.
Será una financiación "justa, duradera, transparente y pensada para todos los españoles".
"Queremos que los ciudadanos reciban los servicios básicos en condiciones de equidad y homogeneidad vivan donde vivan", decía.
Ese reparto tendrá que hacerse de una forma objetiva, con una valoración "independiente y no independentista".
Los conservadores tienen claro que si Sánchez hubiera pactado con todas las comunidades habría dejado de ser presidente, lo que, en la práctica, convierte a todos en sus "súbditos".
En este sentido, Feijóo ha recalcado que la igualdad entre españoles "no está en venta", y ha instado a Sánchez a que, antes de subir impuestos, los separatistas dejen de pedir dinero público para sus embajadas y los socialistas "dejen de utilizarlo para sus mordidas".
Los populares han incidido en que ningún español es más singular que otro y en que la financiación no puede convertirse en un choque entre partidos. "Hay que sentar a los presidentes y negociar. No puede ser una subasta ni un reparto de premios y castigos. Tampoco una excusa para dar un nuevo sablazo fiscal", aseguraba Feijóo.
Para el dirigente conservador es inaudito que un inhabilitado por malversar que no gobierna en ninguna comunidad acabe de ser nombrado ministro de Hacienda: "Si no tiene derecho a repartir el dinero de los catalanes, mucho menos el de los españoles".
Feijóo cree que Sánchez ha convertido a Illa en una especie de figura decorativa. Por todo ello, ha instado al líder socialista a "dar marcha atrás", reiniciar la negociación de la financiación y retomarla en los foros comunes: "Retire el sistema y nos ponemos a hablar".
Un "problema moral"
Feijóo ha reivindicado que PP es el único partido con un proyecto común para España.
A este respecto, se ha preguntado si Junqueras aceptaría aplicar sus propios criterios a la declaración de la renta y que quienes accedieran antes a un hospital o a un colegio fueran los que más tienen. "¿Y el PSOE? ¿Lo aceptaría con el funcionamiento de la Unión Europea?", se preguntaba.
No tiene dudas, sin embargo, de que la 'Declaración de Zaragoza' la podrían suscribir "todos los presidentes de todas las comunidades", y cree que cuando un político no puede defender la solidaridad entre compatriotas "no estamos hablando simplemente de divergencias, sino de un profundo problema moral que es urgente reparar".
"Quienes sí podemos hablar libremente y tenemos claro qué es importante y qué secundario decimos a los españoles que no renunciamos a un proyecto común ni lo haremos jamás", advertía.
El dirigente popular también ha destacado el papel de las autonomías como sostén de la nación frente a un Gobierno que solo piensa en desguazarla y ha criticado que a la hora de encajar la nueva financiación no se haya pensado en la sanidad, la educación o la dependencia.
"Se han cuestionado como si fuesen una fuente de desigualdad, pero el Estado autonómico está siendo la red de seguridad frente al que está dispuesto a llevarse cualquier cosa por delante", comentaba en referencia a Vox.
En su modelo, Feijóo tendrá en cuenta que España "es plural y seguirá siéndolo": "Pero es una única nación, una sola. Se puede tener acento propio y compartir unos principios básicos".
Esto quiere decir que caben los matices y las diferencias, pero no las fronteras internas, los chantajes y los privilegios. "Estamos aquí para defenderlo y dar la cara", avisaban desde el PP.
"Alientan la división"
Los populares creen que Sánchez está alentando la división como única estrategia para seguir en La Moncloa. "Quieren que seamos menos fuertes -insistía Feijóo- pero en España no hay conflicto social y tampoco entre comunidades".
Con la 'Declaración de Zaragoza', los conservadores quieren hacer ver que cualquier intento de enfrentamiento que hagan "está condenado al fracaso". "A pesar del sanchismo, España seguirá unida. Lo estamos hoy aquí, lo estará en la calle y lo estarán la mayoría de españoles en las urnas. Ni nos han dividido en los últimos 500 años ni nos van a dividir en el futuro", afirmaba Feijóo ante un auditorio con cerca de 800 personas.
También ha mostrado un apoyo firme a Cataluña y todos los catalanes, de los que dice no estar en contra, sino a favor. Tanto es así que ha acusado a Sánchez de estar utilizándolos para mantenerse en el poder.
"A Cataluña le conviene ser protagonista, pero no de un cambalache más. Tiene que ser protagonista de una España cohesionada y fuerte. No vamos a tolerar que se le expulse del sitio que le corresponde: una mesa en la que nos sentamos todos", remarcaba.
La declaración, al detalle
¿Y qué dice entonces la declaración? En ella, el PP exige el fin de las cesiones destinadas a forzar un encaje legal del cupo separatista y apuesta por un Fondo Transitorio para paliar la infrafinanciación que padecen todas las Comunidades Autónomas.
Reconoce, asimismo, la existencia de distintas variables a tener en cuenta para poder elaborar un sistema justo, como la demografía, el incremento poblacional, la dispersión, el envejecimiento, la orografía, la despoblación, la baja densidad, los desempleados, el coste de la vida, la insularidad, la superficie o los costes fijos de prestación de servicios derivados de obligaciones impuestas por el Gobierno.
"Todas las particularidades deben ser tenidas en cuenta porque no hacerlo, o hacerlo parcialmente, ahonda en un modelo de privilegios que no vamos a aceptar", razonan.
Por ello, invitan a todos los presidentes autonómicos de otros partidos a sumarse con una postura de unidad, que persigue algo tan sencillo como evitar que, una vez más, se reviente la igualdad y se construya un nuevo muro entre españoles: "Cuando algo tan elemental se ve amenazado, las medias tintas no son una opción".
