Zaragoza
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La química Unión Deriván encara unos meses complicados tras el virulento incendio que se desató este lunes en sus instalaciones, en el polígono industrial El Campillo de Zuera. Aunque no hubo que lamentar daños personales, el suceso podría derivar en una regulación temporal de empleo, y los daños materiales podrían tardar aún meses en recuperarse.

Las afecciones, de carácter parcial, se concentrarían, principalmente, en la zona de depósitos de ácidos grasos. Que las llamas no afectaran a otras naves es una buena noticia, aunque la superficie quemada podría tardar de nueve a doce meses en recuperar la plena normalidad.

La prioridad será determinar cómo sustituir esos almacenamientos, para lo que podrían valorarse planes de contingencia con cisternas que permitan continuar parcialmente la actividad.

Superado el susto surgen las preguntas, y una de las más claras es: ante un suceso de estas características, ¿cuáles son los siguientes pasos a seguir?

Jordi Fonayet, cofundador de Claim Consulting Iberia (CCI), una consultora aragonesa especializada en grandes siniestros, explica que lo primero es determinar las causas del incendio mediante una investigación forense.

“Se hace así para analizar si es un hecho accidental, que es lo que cubren las pólizas de seguros. También para dirimir responsabilidades. Si ha sido un tercero se tiene que vislumbrar”, cuenta.

Posteriormente se entra en la fase económica, en la que se calcula cuál ha sido el daño. Es ahí cuando se analiza el alcance de los trabajos de demolición y desescombro y se empiezan a cuantificar todas las afecciones.

“Aquí se tiene que hacer un estudio que confirme que las sumas aseguradas que hay contratadas en póliza se corresponden con el valor de aseguramiento de la empresa. Si no es así, cuando aparece el temido infraseguro”, comenta.

Lo normal es que estos hechos den pie al desarrollo de unos protocolos de seguridad mucho más amplios, ya que es en estos momentos cuando se ven los fallos y los puntos a mejorar.

Si los trabajadores pueden volver o no es algo que “marcan los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado”, una investigación que puede durar días o incluso semanas en función de la gravedad de los hechos. “Si no ha habido víctimas, habitualmente la Guardia Civil se sale de la investigación y pasan a liderarla las entidades aseguradoras”, expone.

Cuestión aparte son los daños. Lo más común es dejar la zona afectada acotada. “Si no queda clara cuál ha sido la causa, permanece así hasta que los forenses esclarezcan lo ocurrido. En el resto, en cambio, sí se puede empezar a trabajar. No obstante, de cara a las demoliciones siempre hay que llevar a cabo un proyecto específico de demolición y desescombro, lo que hace que tampoco se pueda intervenir mucho”, apunta Fonayet.

La situación que se vivió desde primera hora de la madrugada obligó a activar el nivel 1 del Plan de Emergencias del Gobierno de Aragón, confinando a los vecinos de Zuera, San Mateo de Gállego y las urbanizaciones de El Saso y El Llano.

Sin embargo, la rápida acción de los Bomberos, y la ayuda del cierzo, hicieron que el fuego, que amenazaba con crear una nube tóxica, no fuera a más y el plan autonómico pudiera ser desactivado sobre las 19.00.