Zaragoza
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El Gobierno de Aragón ha iniciado los trámites para abordar la reforma del Centro Aragonés de Barcelona. Prácticamente dos años después de formalizar su cesión gratuita al Ejecutivo autonómico, todavía con Javier Lambán como presidente, la Comunidad ha dado el primer paso para proceder a la necesaria restauración de un inmueble de más de cien años de vida, y que costará casi 1,5 millones de euros.

Así, el Departamento de Hacienda ha iniciado la licitación de la redacción del primer proyecto, paso previo para iniciar las obras de rehabilitación de las cubiertas y la fachada del edificio, ubicado en la calle Joaquín Costa. Se estima que los trabajos durarán hasta 24 meses, con un margen adicional de otros seis, considerando tres meses para la redacción y seis para la contratación de las obras, según el pliego del contrato.

La actuación en el Centro Aragonés de Barcelona es un compromiso asumido por el anterior Ejecutivo autonómico, con el socialista Javier Lambán al frente, aunque el equipo de gobierno liderado por Jorge Azcón se comprometió a llevarlo a cabo. De hecho, en el Presupuesto de 2023 ya se contaba con una partida de 1,5 millones de euros, y en las cuentas de 2024 se incluyeron 700.000, pero no será hasta este 2025 cuando los trabajos puedan comenzar.

Con esta rehabilitación, desde la Comunidad se busca conservar un patrimonio arquitectónico que lleva la firma de Miguel Ángel Navarro y honrar a los aragoneses que la pusieron en marcha, los que salieron de Aragón para progresar y que fueron los mejores embajadores de una manera de ser y de pensar y de los valores de la comunidad.

Los trabajos administrativos para llevar a cabo la obra comenzaron en los primeros meses de 2023, pero no fue hasta julio de 2024 cuando el Ayuntamiento de Barcelona otorgó la licencia urbanística. Sin embargo, esta incluía numerosas prescripciones, por lo que se ha retrasado más de lo previsto.

La Casa de Barcelona es una de las más activas, como lo ha demostrado a lo largo de los 107 años de funcionamiento. Con esta nueva etapa, quiere darle un impulso para adaptarla a los nuevos tiempos y, sobre todo, para comportarse como un foco de actividad aragonesa en el corazón de Barcelona.

El Centro Aragonés nació para reunir a quienes formaban la que llamaban ‘segunda ciudad de Aragón’ y mantener su conexión emocional con las raíces aragonesas. El Teatro Goya, por su parte, tuvo una presencia muy activa en la vida cultural de Barcelona, viendo pasar por él a figuras como Carlos Gardel, Raquel Meller o Margarita Xirgú. Cuenta además con una biblioteca especializada en temas aragoneses con 17.000 volúmenes.

Se trata de un edificio historicista inspirado en la arquitectura civil del Renacimiento aragonesa, proyectado por Miguel Ángel Navarro. En las obras participaron conocidos industriales aragoneses, como la empresa ‘La Veneciana’ del que había sido gran impulsor de la Exposición Internacional de 1908 Basilio Paraíso, que adornó el Centro con las vidrieras policromadas de los escudos de Aragón y sus principales ciudades. En 2008 se incorporaron a su decoración los dos murales de Jorge Gay que adornan el vestíbulo principal.