El merodeador

Sánchez se sube a la tribuna con los deberes hechos , La candidatura de Otegi sería una vergüenza para España , El magnetismo de unos premios seguidos en todo el mundo

Sánchez se sube a la tribuna con los deberes hechos

Cuando este martes Pedro Sánchez se suba a la tribuna del Congreso para defender su pretensión de ser investido presidente del Gobierno llegará con los deberes hechos. Su última acción, dirigir documentos a IU y a Podemos y sus confluencias con propuestas políticas a la carta, no convencerá a sus dirigentes para que reconsideren su negativa a caminar junto a Ciudadanos, pero le da una coartada perfecta ante los votantes. Sánchez ha hecho todo lo que podía para formar un gobierno renovador y progresista. El líder socialista se habría dado con un canto en los dientes si el 20-D le hubieran dicho que, hoy, 1 de marzo, estaría en esta situación, llevando la iniciativa política, marcando los tiempos y pudiendo presionar a la izquierda del arco parlamentario en busca de una abstención que, de producirse, le haría presidente. Es probable que Podemos se niegue a ello, pero Pablo Iglesias tendrá más difícil argumentar por qué impedirá sacar a Rajoy de la Moncloa que Sánchez explicar los pasos que ha dado.

La candidatura de Otegi sería una vergüenza para España

Arnaldo Otegi, condenado a seis años y medio de prisión por pertenecer a ETA, será recibido con honores tras su salida de prisión este martes en varios actos programados. Es vergonzoso que se rinda homenaje a una persona que ha justificado el terrorismo para perseguir fines políticos. Sin embargo, el insulto a las víctimas no acaba ahí: en la inhabilitación especial que acompañó a su condena de cárcel, en la que se le prohibía desempeñar un cargo público hasta febrero de 2021, no se especificaron los cargos concretos, por lo que el exportavoz de Batasuna seguramente podrá presentarse a las elecciones autonómicas de este otoño. La izquierda abertzale intenta enarbolar la figura de Otegi para tratar de mejorar los resultados de los últimos comicios. Resulta inadmisible que un personaje así pueda presentarse a lehendakari. Por culpa de un error de la Audiencia Nacional, España podría sufrir el oprobio de verle como candidato y quien sabe si como lehendakari.

El magnetismo de unos premios seguidos en todo el mundo

Es indudable que la gala de los Oscar es uno de los grandes acontecimientos del año. La ceremonia que se ha celebrado este domingo en los Ángeles, y que han seguido millones de personas dentro y fuera de Estados Unidos pese a la diferencia horaria, no sólo ha destacado por otorgar finalmente el ansiado galardón a Leonardo DiCaprio, sino también por haber sido uno de los más reivindicativos de su historia. El presentador Chris Rock pronunció un provocativo discurso sobre el racismo, mientras que Lady Gaga, cuya interpretación fue introducida por el vicepresidente Joe Biden, emocionó a la audiencia con una canción sobre la violencia de género. Este tipo de críticas dan fe de la robustez de la industria cinematográfica americana, ya que al no depender de subvenciones ni ayudas públicas, puede expresarse libremente. Además de ser un gran fuente de entretenimiento, la gala de los Oscar es también el reflejo de una de las industrias más poderosas del mundo.