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El “pacto con Cataluña” de Sánchez comienza sin varios barones

Los socialistas de Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía advierten a Sánchez sobre su propuesta.

Pedro Sánchez, en una entrevista concedida este martes.

Pedro Sánchez, en una entrevista concedida este martes.

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Para algunos es un callejón sin salida, para otros, una línea recta. Para el PSOE, la solución a las tensiones políticas e institucionales de Cataluña ha sido tradicionalmente un enorme laberinto. La propuesta de Pedro Sánchez de un "pacto con Cataluña" ha soliviantado a varios dirigentes territoriales muy sensibles a los vaivenes del discurso sobre la unidad de España. La maraña revive. 

Este lunes, Sánchez presentó un documento con compromisos electorales que incluía un párrafo sobre un "Pacto político con Cataluña que, respetando las implicaciones del principio de igualdad, reconozca su singularidad y mejore su autogobierno". Sánchez reconoció el carácter "bilateral" (entre el Estado y Cataluña) de esa negociación y que uno de los puntos importantes será poner negro sobre blanco esa "singularidad" que muchos ya ven recogida en el ordenamiento jurídico actual. 

La frase fue lo suficientemente ambigua para generar todo tipo de comentarios. El líder del PSC, Miquel Iceta, lo consideró una muestra de "valentía" de Sánchez. Aunque "hay palabras que dan mucho miedo", Sánchez demuestra firmeza al defender "los derechos históricos" de Cataluña en la Carta Magna, algo que podría contrarrestar las reivindicaciones de un referéndum sobre la independencia, según él. 

Resistencias internas

Ahí se acaba el entusiasmo. Los socialistas andaluces, extremeños y castellano-manchegos salieron al paso. Primero dijeron que no entendían bien qué propone Sánchez. Luego, que tenga cuidado con lo que sea que propone. 

Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, confió en que ni Sánchez ni el PSOE "estén en la tesis de pasarse por el arco del triunfo la resolución de Granada" que los socialistas consensuaron en 2013 y que supone el mínimo común denominador entre todas las sensibilidades territoriales. 

La palabra clave es igualdad. Page cree que cualquier reforma no puede hacerse "a costa de privilegios" para Cataluña ni "contra la igualdad" de los ciudadanos españoles. "Si los pactos tienen que ver con la lengua, con las realidades culturales, con las identidades y no con los derechos y los deberes yo no tengo nada más que decir", dijo por su parte Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura. "Con diferencias en materias de derechos y de deberes tengo todos los problemas del mundo", advirtió. 

El PSOE andaluz advirtió de que no admitirá "bajo ningún concepto" un pacto que pudiera suponer la "ruptura del principio de igualdad" de los españoles, en palabras de Mario Jiménez, portavoz del PSOE en el parlamento andaluz, informa EFE.

Nada que quiebre la igualdad

En otras palabras: dos de los presidentes autonómicos advierten a Sánchez de que no puede romper el modelo actual en cuanto a financiación o contribución a las arcas del Estado para contrarrestar el independentismo, por lo que la reforma de la Constitución y del Estatuto de autonomía debería quedarse en algo poco menos que simbólico y sin responder a las demandas de partidos políticos catalanes que se sienten agraviados. 

Un buen termómetro para evaluar la propuesta de Sánchez puede ser la celebración que de ella ha hecho Podemos. El secretario político de Podemos, Íñigo Errejón, aplaudió el pacto político. Aunque le parece un avance "lento", las tesis de los socialistas se van "acercando" a las de Podemos, aseguró. "Es una buena noticia", según él.