Senior Cup

John McEnroe: "Odiar a tu rival es a veces una motivación"

El mítico tenista, ganador de siete títulos de Grand Slam, reconoce que todos los jugadores del circuito tienen talento pero que "en lo más alto del ránking siempre se encuentra a los que más trabajan".

John McEnroe durante la entrevista en Marbella.

John McEnroe durante la entrevista en Marbella.

  1. Tenistas

John McEnroe es la gran atracción de la Senior Cup de Marbella que se disputa en el Club Puente Romano. Irreverente y rompedor en sus comienzos, a sus 57 años sigue desplegando su tenis mágico con el que logró siete títulos del Grand Slam y también una fina ironía que le ha distinguido en el circuito por sus genialidades y ocurrencias.

Capaz de divertirse aún sobre la pista, McEnroe señala en una entrevista con EFE que le cuesta madrugar "siempre es demasiado pronto para un neoyorquino como yo", dice, que el talento es algo con lo que se nace y no se puede comprar en una tienda, que aunque las dos opciones a la presidencia de su país "no son las mejores", votará a la candidata del partido demócrata Hillary Clinton, y que es lícito odiar al rival en la pista, porque eso es "a veces una motivación".

¿Parará algún día de jugar al tenis?

Puedo imaginarme que un día pararé de jugar tenis, pero mientras lo haga en el circuito de veteranos y al público le guste seguiré haciéndolo. Todavía gozo de las sensaciones de los aficionados y además el tenis es un de esos pocos deportes en el que puedes jugar toda tu vida. Y esto me hace más joven aunque en realidad me haga mayor.

¿Cuál es la fórmula mágica para que pueda seguir jugando?

La forma en la que comencé a jugar tuvo la culpa. Siempre quise proteger mi cuerpo, mis movimientos y como ejecuto mis golpes hace que el tenis sea fácil para mi y disfrute. En el circuito actual los jugadores trabajan demasiado duro y el sus cuerpos sufren más. Yo he tenido suerte. Y mi buen comienzo, cuidándome, me ha ayudado hasta el final.

A usted se le considera uno de los jugadores de mayor talento en el tenis. ¿Qué significa tener talento?

El talento es una combinación de cosas. Ser capaz de hace algo que no imaginas al principio y que lo ejecutes con una habilidad natural. No se compra en la tienda. Significa cubrir toda la pista sin apenas moverte, o dar la sensación de no hacerlo. Evidentemente, gran parte del juego es mental, y si estás viajando continuamente, solo te queda divertirte y ser capaz de lidiar con todos los problemas que te surgen, las diferentes condiciones, tipos de superficies, rivales cada vez más complicados. Siempre hay un desafío en esta parte mental.

¿Falta ahora talento en el circuito?

Creo que todos los jugadores en el circuito tienen talento, pero con diferentes niveles. Algunos son mejores en el aspecto mental y otros en el físico. Los mejores jugadores combinan los dos. No se puede ser profesional si no tienes talento por eso sobrevive el que trabaja más duro, el que siempre quiere mejorar. Si uno mira en lo más alto del ránking siempre se encuentra a los que más trabajan.

¿Cómo recuerda sus inicios?

Recuerdo cuando yo empezaba y veía partidos por televisión. Rod Laver era sin duda mi ídolo. Luego el tenis se fue convirtiendo cada vez más interesante, y llegaron las grandes personalidades de este deporte. Yo no entendía a Connors, pero le tenía mucho respeto porque trabajaba muy duro y me sentía orgulloso de forma parte de ese grupo en aquellos años.

Ahora mismo el tenis tiene el nivel más alto de su historia, con Rafa, Roger, Novak todos esos tíos, quizás de los mejores que nunca se han visto juntos. Son consistentes, y muy interesantes para ver. Pero es cierto que el juego ha cambiado y se ha convertido más en un negocio que en un deporte.

¿Cómo ha evolucionado el tenis?

El nivel de tenis es ahora por supuesto más alto y se puede decir que estamos viviendo la Era Dorada de este deporte, pero también es verdad que el juego ha cambiado mucho. Nunca pensé que podía ver en Wimbledon a los jugadores sacando y quedándose atrás en vez de subir a la red, y eso para mi es una locura. La forma en la que juegan es por supuesto muy diferente a cuando lo hacíamos con raquetas de madera. Ahora utilizan materiales más ligeros y pueden golpear más fuerte y se entrenan también con más intensidad. La verdad, no se que puede pasar en diez años.

Siempre se ha hablado de una rivalidad entre Estados Unidos y Europa, ¿cómo está la situación ahora?

Las condiciones han cambiado, en América no es lo mismo ahora que antes. Yo me sentía orgulloso de formar parte de un grupo de jugadores excepcionales. En Europa se vive ahora ese momento que teníamos antes en Estados Unidos. El tenis es mucho más popular pero a la vez (en mi país) es difícil volver a reunir a tantas figuras.

¿Es lícito odiar a su rival?

Por supuesto que sí. Mucha gente necesitar sentir ese tipo sentimiento, o que te caiga bien o que le odies. Se necesitan esos altos y bajos en tu carrera. Es una motivación, sobre todo cuando te enfrentas a un rival que te hace daño cuando te vence. Fuera de la pista todos decimos que somos amigos, pero dentro aprietas los dientes y solo hay pasión por ganar como sea. Depende de cada personalidad.

Usted ha participado en películas y series de televisión. ¿Le divierte?

Siempre es divertido hacer algo diferente, incluso si no estoy haciendo de mi mismo. Casi siempre lo hago, McEnroe en una película o en un 'show' de televisión. Es una forma de evadirme y a la vez de conocer mejor la reacción del público hacia mí.

¿Donald Trump o Hillary Clinton?

Para mí, personalmente, no son las mejores opciones pero por la situación en general tengo que votar lo haré a Hillary Clinton, aunque Trump tiene mejores campos de golf (risas).

¿Qué le parece todo el revuelo sobre las Exenciones por Uso Terapéutico?

Depende, no se exactamente de que tipo de medicinas se está hablando. Todos los deportistas intentan mejorar en cualquier tipo de especialidad. No es una cuestión de si es justo o no es justo lo que hay que ver es si están mintiendo o no, y si han cometido algo ilegal deben ser sancionados duramente y por mucho tiempo. Las organizaciones deben ser muy precisas en este aspecto.