Giro de Italia

El sprint inteligente del ‘Gorila’ Greipel en Benevento

El velocista alemán de Lotto-Soudal fue quien mejor supo leer la compleja llegada de la quinta etapa del Giro. La general continúa encabezada por Tom Dumoulin.

André Greipel se impone en la quinta etapa del Giro.

André Greipel se impone en la quinta etapa del Giro. Giro d'Italia

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Una de las características distintivas del Giro d’Italia es su querencia por los finales tramposos. Aunque el perfil de la quinta etapa, la segunda más larga de la carrera con sus 233 kilómetros, parecía llamar a todos los sprinters, la realidad era que el final de Benevento eliminaba a los más pesados o torpes con su trazado urbano, ondulado y con tramos empedrados.

En el primer paso por meta, el alemán Marcel Kittel, dominador y campeón de las dos ‘volatas’ disputadas hasta ahora, ya estaba eliminado. Por algo su Etixx-Quick Step no había tirado del pelotón en toda la jornada para controlar la escapada de cuatro hombres en la cual se filtró el vasco Amets Txurruka (Orica-GreenEdge). Fue Lotto-Soudal quien asumió la parte del león en el control del pelotón: tenían a André Greipel y gastaron todos sus elementos en pos de sus opciones cuando aún quedaban tres minutos para meta.

Exhausto Lotto-Soudal, apareció el fantasma de ‘Apolo’ Kittel. Sin la presencia del rival a batir, aquel que había suscitado mil especulaciones sobre cómo derrotarle, los demás se quedaron sin referencia. FDJ dudó lanzando a Arnaud Démare; Lampre-Merida dudó lanzando a Sacha Modolo. Ahí aceleró Greipel. “Todo el mundo dudaba a 300 metros de meta. Se abrió un hueco ante mí, vi clara que era mi ocasión y la aproveché”. En la arrancada sacó varias bicicletas al resto de contendientes que, impotentes, sólo pudieron ser espectadores privilegiados de cómo el alemán se alzaba con los brazos en cruz.

Tom Dumoulin mantiene la maglia rosa una jornada más.

Tom Dumoulin mantiene la maglia rosa una jornada más. Giro Italia

André Greipel (1982, Rostock) es un raro ejemplo de longevidad en una raza, los velocistas, que tiende a declinar relativamente pronto. Conocido como el ‘Gorila’ por su poderoso tren superior y la fuerza bruta que transmite su pedaleo, lleva casi una década en la primera línea mundial de los sprinters. Llegó a ella de la mano del histórico HighRoad, de donde salió peleado con Mark Cavendish para recalar en el Lotto belga, equipo en el cual es líder indiscutible desde hace seis campañas. Buena muestra de su talla deportiva y de su consistencia es el hecho de que ha capturado victoria de etapa en todas las rondas de tres semanas que ha disputado, con la única salvedad de su primera Vuelta a España (2007).

Los favoritos a vestir en Turín la ‘maglia rosa’ que ahora porta Tom Dumoulin (Giant-Alpecin), por su parte, vivieron un pequeño momento de bulla por los cortes reflejados en línea de meta, que beneficiaron con unos segundos a Alejandro Valverde (Movistar Team) e Ilnur Zakarin (Katusha). No obstante, lo más probable es que estos queden invalidados por cuanto las diferencias fueron generadas por la caída de un ciclista de Katusha en una de las últimas curvas. Todo seguirá empatado, pues, en espera del primer final en alto de la carrera este jueves en Roccaraso, una subida larga y amable en la que se verán los primeros fuegos artificiales de este Giro.