Diario de un ultra (III): La relación con el club

Así trataban los radicales de Indar Gorri con directivos y futbolistas de Osasuna

La investigación sobre el grupo desvela sus relaciones con distintos estamentos del equipo navarro.

Indar Gorri protesta contra las detenciones de sus líderes.

Indar Gorri protesta contra las detenciones de sus líderes. EFE

  1. Deportes
  2. Ultras deportivos
  3. Club Atlético Osasuna

Corría el minuto 7 de la primera parte en el Estadio de los Pajaritos de Soria. Ni Numancia ni Osasuna habían logrado todavía mover el marcador. Eran las 20.22 del pasado 19 de diciembre cuando a Pedro Baile, directivo osasunista, le sonó el móvil en el palco de autoridades. Al otro lado de la línea le hablaba, en tono arrogante, ‘Beltza’, uno de los principales líderes de Indar Gorri, los ultras del equipo navarro. En ese momento, tanto el autor de la llamada como el resto de cabecillas del grupo radical se encontraban bajo la lupa de las fuerzas de seguridad. Dos meses después, serían detenidos bajo la acusación de integrar una organización criminal.

Este periódico ha tenido acceso a los informes de la Policía y la Guardia Civil que incluyen la intervención de decenas de conversaciones e intercambio de mensajes de los seguidores radicales del equipo navarro. La mayoría de ellas giran en torno a la organización de peleas, agresiones, planificación de “acciones de castigo”, uso de armas, consumo de drogas... Pero en la investigación también se recogen detalles sobre la relación entre los ultras de Indar Gorri (Fuerza Roja) y los directivos y jugadores de Osasuna.

Según la investigación, ‘Beltza’ se identificó ante el dirigente rojillo como miembro de Indar Gorri. “¿Váis a poner solución a lo que está pasando?”, le preguntó el ultra. Se quejaba de que la Policía estaba cargando contra ellos y que no les dejaban pasar, ni a él, ni a los 200 que estaban con él. “Todo ello en tono arrogante”, según las fuerzas de seguridad. Baile le confirmó que él también estaba en Soria, pero dentro del campo. Según el informe, 'Beltza' le pide que llame al Jefe de Seguridad de Osasuna para ver qué hacen.

Versión de la directiva

Consultado por EL ESPAÑOL, el directivo osasunista aludido en la conversación admite la llamada, pero justifica que contestó el teléfono porque figuraba como número oculto. Dice conocer al joven apodado 'Beltza' como “un socio de Osasuna”, pero desconoce la razón por la cual tenía su número. Alega que el ruido de la gente en el estadio no le permitía escuchar bien el motivo de su queja, pero entendió que se trataba de un problema con la Policía. En ese caso, dice, no pudo hacer nada.    

“Se ha constatado la facilidad que tiene ‘Beltza’ como responsable de Indar Gorri para contactar con los directivos del club Atlético Osasuna a los que se dirige de manera imperativa y arrogante, siendo atendidas sus peticiones”, sostienen la Policía y Guardia Civil.

Las pesquisas de los investigadores recogen además una charla varios días antes del viaje a Soria en la que el propio ‘Beltza’ manifestaba a uno de sus camaradas cuáles eran sus verdaderas intenciones: “Yo cuando empiece el fútbol, si no hay movimiento, me vuelvo”. “Yo voy a buscar a alguno, eh, habrá que pasar la tarde a buscar a alguno”. “Tengo unas ganas de hostias que es de flipar, tengo mucho estrés acumulado”, admite ‘Beltza’.

Las relaciones entre las directivas de los clubes y los grupos ultras siempre han sido motivo de debate en el fútbol español. No hay una postura unificada sobre el modo de encarar la cuestión. El Real Madrid pasó de habilitar a Ultras Sur un espacio detrás de la portería a echarles del estadio. Años antes había hecho lo propio el Fútbol Club Barcelona con los Boixos Nois en el Campo Nou. Tras el asesinato de un hincha radical del Deportivo de la Coruña por parte de miembros del Frente Atlético, la directiva del Atlético de Madrid decidió disolver el colectivo e impedir el acceso de su pancarta al Fondo Sur de El Calderón. Estos son sólo algunos ejemplos de las políticas seguidas en España donde también se han dado no pocos casos de connivencia con los violentos.     

60 perfiles

Indar Gorri ocupa cada partido de Osasuna el graderío sur del estadio de El Sadar de Pamplona. Acuden habitualmente unos 300 seguidores radicales, pero las pesquisas de las autoridades se centran en un grupo de unos 60 perfiles. La investigación recoge otra conversación del que es considerado como líder del grupo, apodado como el 'Comandante'. Se muestra contrariado porque desde Indar Gorri se ha invitado a miembros de los Biris (ultras del Sevilla), de los Bukaneros (Rayo Vallecano) y de los Riazor Blues, (Deportivo de la Coruña) para asistir a un partido en El Sadar de Pamplona contra el Oviedo.

“Esto es una casa de putas”, se queja, al tiempo que relata las complicaciones que eso le crea a la hora de conseguir entradas: “Me pidió el Eder ocho entradas para que le pillara al Vasiljevic (el director deportivo de Osasuna) y claro, ¿sabes lo que pasa?, que a mí el tema de las entradas, ¡cago en Dios! Hay cosas... si viene peña colega y tal me parece bien, pero que estemos sistemáticamente pidiendo entradas para peña de aquí que no se saca la tarjeta pues tampoco me parece bien, ¿sabes?”.

Los jugadores

Preguntado por esta cuestión, el directivo Pedro Baile, asegura que “el tema de las entradas está bastante controlado y nadie tiene la autoridad para encargar las entradas”. “Los únicos que tienen facilidad para acceder a entradas son peñas y ese colectivo del que usted me habla (Indar Gorri) no tiene reconocimiento de peña”. Dice desconocer por qué este miembro de Indar Gorri se refiere en estos términos a Vasiljevic. Evitar facilitar el contacto del director deportivo de Osasuna “por el idioma” y por el rechazo del aludido a verse implicado en este asunto. En otra fase del informe se puede leer como 'Beltza' dice que no tiene intención de ir al estadio "a no ser que apañe entrada de los jugadores".  

El 'Comandante' tampoco tiene problemas para coger su teléfono y llamar a un jugador de la primera plantilla como José García Maurín. “Mira, le voy a llamar ahora. Le voy a mandar un mensaje a ver si puede quedar esta semana mismo”, dice en referencia al futbolista en una conversación mantenida con uno de sus compañeros de grada el pasado diciembre. José García ha abandonado este verano el club de sus amores rumbo al Alcoyano después de convertirse en uno de los futbolistas más jóvenes en debutar con el conjunto navarro.

De niño apareció en el programa de Canal+ El día después dando cuenta de su pasión por Osasuna. En Indar Gorri siempre le han considerado uno de los suyos. El día de las detenciones de los ultras, el propio futbolista publicó un tuit en su cuenta personal @josehools en la que se leía “Todo mi apoyo para I-G” (Indar Gorri). Hools es el diminutivo que en el mundo del fútbol se usa para referirse a los hooligans.