XIX edición

Eduardo Sacheri es el nuevo Premio Alfaguara con 'La noche de la usina'

La noche de la usina se sitúa en un pueblo perdido de la provincia de Buenos Aires en el que muchas cosas están a punto de extinguirse.

Eduardo Sacheri, ganador del Premio Alfaguara.

Eduardo Sacheri, ganador del Premio Alfaguara. EFE

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La noche de la usina, de Eduardo Sacheri (Castelar, 1967), ha sido la galardonada este año con el Premio Alfaguara. “La noticia me pilló en la cama”, confiesa el autor mediante retransmisión en directo desde Argentina y entre risas. “A las seis y media de la mañana… menos mal que tardé en dormirme, soñando con la posibilidad”. El profesor e historiador se ha mostrado nerviosamente agradecido: el premio asciende a 154.000 euros, incluye una escultura de Martín Chirino y una distribución simultánea en España, Latinoamérica y Estados Unidos, alcanzando a más de 400 millones de hispanohablantes. “Tuve que tomarme cinco minutos para explicarle a mi mujer que había ganado el Alfaguara”.

El trabajo de Sacheri se ha erigido con el triunfo entre 707 originales presentados, de los cuales 303 han sido enviados desde España; 108 desde México; 96 desde Argentina; 82 desde Colombia, 54 de EEUU; 34 de Perú, 16 de Chile y 14 de Uruguay. “No hay fronteras para Alfaguara”, evocaba la periodista Lara Siscar, presentadora del acto.

El jurado del premio Alfaguara.

El jurado del premio Alfaguara. EFE

La noche de la usina se sitúa en un pueblo perdido de la provincia de Buenos Aires en el que muchas cosas están a punto de extinguirse. La historia tiene lugar durante la crisis económica que desembocó en el traumático corralito bancario de 2001 y arranca cuando un grupo de hombres se propone reunir la suma de dinero necesaria para adquirir unos sitios abandonados en un predio agroindustrial. Antes de que el proyecto se consolide, una estafa los hace tocar fondo y reaccionar ante la injusticia. “Me gustan las buenas personas”, reconoce el autor. “Caigo, libro a libro, en que mis protagonistas sean buena gente. Son dignos y perdedores, ¡buenos perdedores!, y de vez en cuando intentan salir de esa condición. Son tipos que están en la mala y sueñan con estar en la buena”.

Sin embargo, Sacheri quiere aclarar que “aunque la trama de la novela se sitúe entre 2001 y 2004 y haya gente dispuesta a hacer analogías y referencias con la situación política”, no es su pretensión, dado que su historia “la protagonizan las personas más que los gobiernos”: “Los gobiernos son un eco que participa de la vida de las personas. No creo en los gobiernos prometedores, creo en las personas trabajadoras”, sentencia el autor.

La novela, como él mismo dice, es una oda a los perdedores heroicos, a los protagonistas de una época quijotesca, humana y conmovedora. No es la primera vez que Sacheri lo hace: su obra El secreto de sus ojos (Alfaguara, 2009) fue llevada al cine por Juan José Campanella y se convirtió en una de las películas más exitosas del cine argentino, llegando a recibir el Oscar a la mejor película en habla no inglesa; con el guion a cargo de Sacheri -y brillantemente encarnado su protagonista por Ricardo Darín-.

Los gobiernos son un eco que participa de la vida de las personas. No creo en los gobiernos prometedores, creo en las personas trabajadoras

“Andaba yo leyendo a Laura Restrepo”, comenta el ganador, “y estaba en cualquier página y decía ‘es imposible ganar este premio si hay que escribir así’”. Sonríe levemente. “Insisto en que deseo que La noche de la usina esté a la altura de merecer que los lectores piensen en mí”. Sacheri también es autor del libro de relatos Esperándolo a Tito y otros cuentos de fútbol (2000; Alfaguara, 2015); Un viejo que se pone de pie y otros cuentos (2007) y La vida que pensamos. Cuentos de fútbol (Alfaguara, 2013).

El jurado -compuesto por Sara Mesa, Carlos Zanón, Mercedes Corbillón y Pilar Reyes (con voz pero sin voto) entre otros- ha recalcado que la obra de Sacheri abraza “los tiempos muertos de la vida cotidiana, contiene diálogos vivos de trasfondo crítico y lleno de suspense” y “es compatible con el humor más fresco”. Los electores han resaltado también la sensación que evoca su obra “de comunidad, de no romper los lazos con un grupo para no desaparecer”, y han alabado su capacidad “de hacer con el lector lo que quiere: enfadarlo, emocionarlo, hacerlo sentir de todas las maneras”.

Aquí la obra que quiere hacer de España, de Estados Unidos y de América Latina su casa. En palabras del jurado, “la novela definitiva que une nuestros hogares con otros mercados e idiomas”.