Oncología

Las terapias alternativas pueden retrasar el inicio de la quimioterapia

Una investigación con casi 700 pacientes de cáncer de de mama indica que las usuarias de terapias alternativas son menos partidarias de iniciar los necesarios tratamientos de quimioterapia.

Una paciente a punto de recibir la terapia de radiación.

Una paciente a punto de recibir la terapia de radiación. Flickr

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Las mujeres con cáncer de mama en fases tempranas que utilizan suplementos dietéticos y varios tipos de terapias complementarias y alternativas son menos propensas a iniciar los tratamientos de quimioterapia prescritos que las pacientes que no usan estas terapias, según un estudio publicado en la revista JAMA Oncology.

El estudio ha estado liderado por Heather Greenlee, investigadora de la Universidad de Columbia partidaria de este tipo de terapias alternativas como complemento a la medicina tradicional, por lo que la propia revista advierte que en la investigación podría haber "conflictos de intereses". A pesar de estos posibles conflictos, los resultados indican que el uso de estos tratamientos no médicos se asocia con un mayor riesgo de rechazar la terapia química que frena el avance del cáncer y aumenta la supervivencia.

No todas las mujeres con cáncer de mama inician el tratamiento de quimioterapia que se les recomienda. La decisión implica factores psicosociales, creencias y características clínicas y demográficas. El uso de terapias complementarias y alternativas entre las pacientes con cáncer de mama ha aumentado en las últimas dos décadas, pero pocos estudios han evaluado cómo afecta su uso a la decisión de someterse o no a quimioterapia, señala la publicación en un comunicado sobre el trabajo.

El uso de terapias complementarias y alternativas entre las pacientes con cáncer de mama ha aumentado en las últimas dos décadas

Heather y su equipo han estudiado a un grupo de 685 mujeres con cáncer de mama en estadio temprano que fueron reclutadas desde múltiples lugares. Todas ellas eran menores de 70 años y padecían tumor de mama invasivo no metastásico.

La mayoría, 598 mujeres (87%), utilizaban terapias alternativas al inicio del estudio: vitaminas y minerales; hierbas y plantas, otros productos naturales y autocuidado de cuerpo y mente. El 38% eran usuarias de tres o más tipos de estas terapias.

En total, 306 mujeres recibieron la indicación de ser tratadas con quimioterapia y al resto se le dio una recomendación discrecional para este tratamiento.

A los doce meses, la mayoría de las mujeres con indicación de quimioterapia iniciaron el tratamiento (272, el 89%). El grupo de mujeres para quienes la quimioterapia era discrecional tuvo una tasa mucho más baja de inicio, del 36% (135 mujeres).

Suplementos dietéticos

Los autocuidados de cuerpo y mente no se relacionaron con el inicio de la quimioterapia. Sin embargo, el consumo de suplementos dietéticos y otras terapias alternativas sí se asociaron con una menor probabilidad de comenzar con la quimioterapia.

"Aunque la mayoría de las mujeres con indicación de quimioterapia inició el tratamiento, el 11% (34 de 306) no lo hizo. Una interpretación cautelosa de los resultados puede indicar a los oncólogos que es beneficioso saber si sus pacientes están usando terapias alternativas, especialmente suplementos dietéticos; y tener en cuenta el uso de estas terapias como un posible marcador del riesgo de no iniciar la quimioterapia clínicamente indicada", concluyen los investigadores.

Es beneficioso saber si sus pacientes están usando terapias alternativas, especialmente suplementos dietéticos

Para los autores, es importante tener en cuenta otras posibles explicaciones para sus resultados, y creen que no está claro si la asociación entre el uso de terapias alternativas y el no inicio de la quimioterapia refleja los patrones de toma de decisiones a largo plazo.

En un comentario independiente del estudio, Robert Zachariae, investigador de Aarhus University Hospital (Dinamarca), ha puesto de relieve la necesidad urgente de que los oncólogos reciban formación para que aprendan a hablar con sus pacientes sobre posibles terapias alternativas que puedan interferir en su tratamiento, de manera respetuosa y sin hacerles sentir juzgados.