Ecología

El auténtico Batman tendría un súper sistema inmune

Científicos descubren una cualidad desconocida hasta ahora de los murciélagos. Imitarla podría ayudar a vencer enfermedades. 

Ejemplares de murciélagos en Australia.

Ejemplares de murciélagos en Australia. CSIRO

Además de moverse muy bien en la penumbra, atacar con habilidad a los malvados y vestir con clase una máscara, si Batman existiera en realidad tendría también una característica muy poco difundida hasta la fecha: el hombre murciélago sería capaz de resistir a numerosas enfermedades infecciosas pero podría, al mismo tiempo, transmitirlas al resto de la humanidad. 

Es exactamente de lo que son capaces los murciélagos, según un nuevo estudio publicado este lunes en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) quepodría, además, tener implicaciones para la salud humana. 

Investigadores del Laboratorio de Salud Animal CSIRO (en Australia) describen en la revista las características inmunitarias de estos animales -en concreto de la especie conocida como zorro volador negro australiano-, que le permiten transmitir enfermedades potencialmente mortales para los humanos sin verse afectados por ellas. 

La clave, según han demostrado, está en su sistema inmunológico, unas superdefensas dignas de superhéroe. Cuando nuestro organismo se encuentra con un agente extraño, como una bacteria o un virus, se ponen en marcha una serie de respuestas inmunológico, lo que se conoce como inmunidad innata. 

A diferencia del ser humano, explica la autora principal del estudio, Michelle Baker, los murciélagos no activan esas respuestas cuando llegan los intrusos, sino que la llevan encendida de serie. 

Sobre el papel, en la comparación con el sistema inmunológico humano estos animales pierden ya que, cuenta el estudio, sólo tienen tres interferones, una parte esencial de las defensas. Los hombres cuentan con cuatro veces más de estos componentes. 

Sin embargo, a la hora  de la verdad, este déficit no sólo no perjudica a los murciélagos, sino que les beneficia, lo que ocurre por esta permanente activación de su sistema inmunológico. 

"Si pudiéramos redirigir el sistema inmunológico de otras especies para que se comportara de una forma similar a la de estos animales, las altas tasas de mortalidad asociadas a algunas enfermedades, como el ébola, podrían ser cosa del pasado", concluye Baker.