La educación financiera, por delante de Historia y Literatura entre las asignaturas más valoradas
Un estudio de Banco Santander sobre educación financiera confirma un amplio consenso sobre la importancia de la educación financiera para la vida diaria.
Cada día tomamos innumerables decisiones financieras. Pueden ser pequeñas, como tomar un café y pagar la compra, o más relevantes, como solicitar un crédito o decidir una inversión. Pero el ecosistema financiero evoluciona a toda velocidad y gestionar el dinero exige de manera constante nuevos conocimientos y competencias.
Sin embargo, la realidad es que las personas tienden a creer que saben más de finanzas de lo que realmente saben, tal como revela el estudio El valor de aprender Perspectivas globales sobre educación financiera: realizado por Banco Santander junto a Ipsos. En España, el 54% de los ciudadanos cree tener suficientes conocimientos financieros, pero solo el 26% acierta una pregunta básica sobre inflación.
A pesar de esta brecha, el informe constata un amplio consenso social sobre la importancia de estos conocimientos para la vida diaria. De hecho, este mismo estudio confirma que la educación financiera ya se valora por encima de asignaturas tradicionales como Historia o Literatura.
Los resultados del estudio fueron presentados en Londres por la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, quien subrayó que “la educación financiera es una herramienta esencial de progreso y el conocimiento es lo que permite a las personas tomar decisiones informadas, anticipar riesgos y aprovechar oportunidades”.
En esta línea, añadió la presidenta de la entidad, “para Santander, promover la educación financiera no es una iniciativa puntual, sino una responsabilidad permanente y compartida: debemos colaborar para que el conocimiento llegue a todos, desde la infancia hasta la edad adulta”.
Este compromiso se traduce en iniciativas concretas, mediante las cuales la entidad facilita formación accesible para ayudar a los ciudadanos a tomar mejores decisiones sobre sus finanzas en todos los países donde opera. En este sentido, la entidad facilita formación accesible, adaptada y alineada con los estándares de la OCDE. Solo en 2024, más de 4 millones de personas en todo el mundo accedieron a sus talleres y contenidos de educación financiera.
En España, uno de los principales programas referentes es Finanzas para Mortales. Dirigido a los colectivos más financieramente vulnerables (como personas mayores, niños y jóvenes o personas en riesgo de exclusión), este programa ha sido reconocido por el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) como uno de los más importantes del país.
En 2025 la entidad cierra el año con la cifra récord de 1.831 sesiones formativas impartidas -un 10% más que en 2024- que han ayudado a formarse a casi 45.000 personas a través de sus clases presenciales en colegios, institutos o centros de mayores gracias a centenares de profesionales voluntarios del Santander.
Desde su puesta en marcha en el año 2012, el programa ha formado en educación financiera a más de 276.000 personas.
El valor de aprender
La publicación del informe El valor de aprender, en el que participaron 20.000 personas de diez países, refuerza la idea de que la educación financiera se ha convertido en una prioridad social.
Según el estudio, el 91% de los encuestados considera que debería impartirse en las escuelas y el 67% asegura que elegiría un centro educativo que la incluyera en su programa formativo.
La ciudadanía coincide en señalar a las escuelas y a las familias como actores clave en la formación de los más jóvenes, aunque no existe un consenso claro sobre quién debe impartir educación financiera para los adultos.
Principales objetivos financieros de los españoles:
38% Ahorrar para viajar
31% Alcanzar estabilidad financiera para no tener que preocuparse por el dinero
19% Comprar un coche
Para la mayoría de los encuestados, aprender a gestionar el dinero es clave para tomar mejores decisiones financieras (64%), pero también para controlar deudas y gastos (59%) y actuar con mayor criterio ético al contratar productos financieros (46%).
Existe, por tanto, una clara disposición de la población a mejorar la forma en que las personas gestionan y comprenden sus finanzas. La inversión, el ahorro, los impuestos y la elaboración de presupuestos se sitúan entre las principales áreas de interés en los diez mercados analizados.
Sin embargo, la formación en estas cuestiones sigue siendo inaccesible para muchos. A la hora de informarse sobre cuestiones económicas, el 45% de los españoles recurre a asesores financieros, el 28% a otros miembros de la familia y el 24% a empresas que ofrecen productos financieros.
¿Dónde se informan los españoles sobre cuestiones financieras?
45% Un asesor o especialista financiero
28% Otros miembros de la familia dinero
24% Empresas que ofrecen productos financieros
Además, en los últimos años las redes sociales han ganado peso como fuente de información financiera, pero los ciudadanos reconocen sentirse menos seguros al gestionar su dinero en entornos digitales.
En España, el nivel de confianza en la gestión financiera online se sitúa en el 61%, ligeramente por debajo de la media internacional (65%), evidenciando la necesidad de reforzar la alfabetización financiera digital.
La conclusión es clara: la educación financiera ya se ha convertido en una competencia básica para la vida cotidiana, especialmente en un entorno económico cada vez más complejo.