El Gobierno de PSOE y Unidas Podemos pretende trasvasar beneficios fiscales de los planes de pensiones individuales a los de empleo, iniciativa que ha sido presentada en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2021. Sin embargo, diferentes expertos del sector consultados por Invertia rebajan las expectativas del Ejecutivo, y prevén que el sistema de empleo no crecerá como se pretende.

Noticias relacionadas

Más bien, no irá en aumento siempre y cuando siga con los condicionantes actuales. Y es aquí donde surgen varias incógnitas al respecto. Fuentes de un gran banco español opinan que el crecimiento de los 'nuevos' planes de empresa dependerá de si el sistema se hace o no de adscripción obligatoria. "Si se deja voluntario, no pasará de ser algo residual", estiman.

En este sentido, bancos, gestoras y aseguradoras llevan años presionando para que en España se apruebe un sistema de pensiones de empleo similar al británico, bautizado en las islas como Automatic Enrolment y que fue instaurado entre 2012 y 2018. En él, las empresas tienen la obligación legal de afiliar por defecto a un plan de pensiones a sus trabajadores, aunque después cada uno de ellos tiene la posibilidad de salirse del mismo a discreción. La obligación es de afiliar a aquellos que tienen más de 22 años y un salario por encima de las 10.000 libras anuales.

La aportación en este caso se divide en tres partes: un 3% del salario aportado por el trabajador, un 4% por la empresa y un 1% por el Estado en forma de subsidios, hasta un total del 8%.

Los primeros resultados de la iniciativa británica arrojaron que solo el 9% de los empleados optó por excluirse de su plan, lo que supuso un incremento en las aportaciones a los planes de pensiones de empleo de Reino Unido en torno a 20.000 millones de libras anuales adicionales.

Traspasabilidad fiscal

Por otra parte, fuentes de las gestoras creen que, si no hay traspasabilidad fiscal como ya ocurre en los fondos de inversión y los planes de pensiones individuales, los planes de empresa no se agrandarán. Hoy día, gracias a la legislación vigente, el partícipe de un fondo o de un plan individual puede traspasar parcial o totalmente su dinero de un producto a otro (de fondo a fondo, y de plan a plan) si está descontento, postergando el pago de las plusvalías en el año fiscal hasta el momento definitivo en que se rescate el capital, que puede ser muchos años después.

Así, si hubiera un traspaso fiscal disponible como este entre planes individuales y planes de empleo, aunque sean sistemas distintos, el segundo de los sistemas podría acelerar su crecimiento. Pero, de momento, este planteamiento no está encima de la mesa, confirman a Invertia estas fuentes.

Por otro lado, añaden, "la negociación colectiva no funciona en España", y es un lastre para captar nuevos planes de pensiones de empresa.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presentando el proyecto de PGE 2021.

Para colmo, de no poner los incentivos necesarios a los planes de empleo, además de la propia ampliación de 8.000 a 10.000 euros de su límite anual máximo de aportación, este sistema seguiría perdiendo recursos poco a poco, como ya lo hace. En 2019, hubo salidas netas de 334 millones de euros, según Inverco. Esto significa que hubo más prestaciones brutas que aportaciones brutas. Esta cifra fue de 755 millones en 2018, y de 588 millones en 2017. Pero la sangría viene de muy atrás.

Diego Valero, presidente de Novaster, tiene una visión más positiva acerca de los cambios sugeridos en la fiscalidad de los planes. "Si la industria lo hace bien de verdad ahora, no como lo ha hecho vendiendo siempre por la fiscalidad, podrían incluso aumentar los individuales. Y, sin duda, los de empleo crecerán", augura. El sistema individual mueve 77.461 millones de euros y el de empleo, 34.763 millones, con datos de Inverco a cierre de septiembre.

Más gasto público

Según recoge el proyecto de PGE para 2021, el gasto en pensiones públicas se incrementará en 5.085 millones de euros, un 3,2% más, hasta un presupuesto de 163.297 millones. Equivale a un 38% del total del gasto del presupuesto consolidado del país.

De su lado, el complemento de las pensiones mínimas será de 7.075 millones, un 3,5% superior respecto a 2020 y el equivalente a un 5% del total de transferencias corrientes.