Wall Street iniciaba la sesión del lunes en ‘rojo’. Los principales índices bursátiles de EEUU arrancaban en negativo una semana marcada por el inicio de la temporada de presentación de resultados del segundo trimestre del año. Tendrá lugar en un contexto de elevada inflación y de miedos a que se produzca una recesión económica.

El descenso del Dow Jones alcanzaba el 0,53% y el selectivo estadounidense se situaba en los 31.183,81 puntos. El S&P 500, por su parte, cedía un 0,74%, ya en los 3.871,90, mientras que el Nasdaq Composite perdía un 0,97%, hasta los 11.529,74 enteros.

Solo tres compañías del Dow Jones se libraban de las pérdidas. Amgen sumaba un 0,40%. Honeywell, un 0,38% y Merck, un 0,22%. Por el contrario, las mayores caídas eran las de Dow, del 1,48%; Intel, del 1,11%, y Apple, del 1%.

Así abre Wall Street Eduardo Bolinches

Este lunes, todos los focos estaban puestos sobre Twitter. La red social cedía un 5,7% de su valor en los primeros minutos de negación, después de el pasado viernes Elon Musk cancelase su compra. Una operación anunciada a mediados del pasado abril y que estaba valorada en 44.000 millones de dólares.

Después de una primera mitad de año muy negativa para Wall Street, el parqué neoyorquino comenzó julio con una nota optimista. El Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq terminaron la semana pasada en positivo, tras conocerse el dato de empleo de EEUU correspondiente al mes de junio.

La tasa de desempleo estadounidense se mantuvo en el 3,6% en junio por cuarto mes consecutivo, pero se crearon 372.000 puestos de trabajo. Los datos, mejores de lo esperado, aumentaron la posibilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) continúe subiendo los tipos de interés en incrementos de 0,75 puntos.

Resultados

Así lo hizo el pasado 15 de junio, con la esperanza de poner coto a una inflación desbocada. A los miedos sobre la escalda de los precios, el endurecimiento de la política monetaria del banco central estadounidense y la posibilidad de que tenga lugar una recesión económica se suman ahora los resultados empresariales.

Los inversores temen que se desate una nueva oleada bajista si los beneficios de las empresas son inferiores a lo estimado por los analistas. Los grandes bancos estadounidenses, como JPMorgan, Citigroup o Morgan Stanley presentarán sus resultados durante la última parte de la semana.

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Antes de eso, el próximo miércoles, se publicará el índice de precios al consumo (IPC) de EEUU correspondiente al mes de junio. Las previsiones apuntan a un incremento del indicador hasta el 8,8% en su tasa interanual, dos décimas más que en mayo.

Por el contrario, las estimaciones esperan que la tasa subyacente -aquella que no tiene en cuenta ni la energía ni los alimentos, por ser considerados los componentes más volátiles- se modere tres décimas, hasta el 5,7% interanual. En cualquier caso, la inflación estadounidense se mantendrá muy lejos del objetivo del 2% marcado por la Fed.