Las eléctricas acaban el mes de mayo con malas noticias para su negocio y con el consiguiente impacto en su cotización en bolsa: 3.670 millones de euros de capitalización perdida. Endesa e Iberdrola se conviertían en farolillos rojos de la sesión en el Ibex 35 con descensos que en algunos momentos incluso rozaban el 6% tras conocerse la intención del Gobierno de acabar con los llamados 'beneficios caídos del cielo'.

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El objetivo sería poner coto a esta partida de ingresos este mismo martes a través de una propuesta de anteproyecto de ley redactada por el Ministerio para la Transición Ecológica que dirige Teresa Ribera, como adelantó el viernes Invertia. El objetivo de esta iniciativa sería reducir el alto coste de la factura de la luz para los consumidores.

La iniciativa llega justo en plena polémica por los precios récord de la factura, marcada por el encarecimiento del CO2 y del gas, entre otros factores. El foco está en las centrales nucleares e hidroeléctricas, que en España son propiedad de las grandes eléctricas -Iberdrola, Endesa y Naturgy- y en menor medida de EDP y Acciona Energía.

Nueva tarifa eléctrica

En este sentido, cabe recordar que mañana mismo a los consumidores de menos de 15 kW de potencia contratada, que son todos los domésticos y las pymes, se les aplicará un precio de la electricidad. Además, será diferente en función de tres franjas horarias diferentes que obligarán a cambiar ciertos hábitos de consumo.

A consecuencia de estos cambios y recortes, Endesa se colocaba al fondo del Ibex 35 con cruces que al cierre de la sesión marcaban sus compases más bajistas, hasta condenar a su gráfica a los 22,3 euros por acción. Una cota que se traducía en retrocesos del 5,71% frente a su cierre del pasado viernes. Más de 3,1 millones de acciones cambiaban de manos frente a una media anual diaria que no alcanza los 1,1 millones, según datos oficiales de Infobolsa.

Los descensos también se hacían cada vez más profundos en Iberdrola, aunque más suaves. Los compases más bajistas de la jornada coincidían también con el cierre: caídas del 2,79% hasta los 10,995 euros por acción. Con un abultado volumen de negociación que rozaba los 11,8 millones de títulos frente a una media anual diaria de 10,2 millones de acciones. Con rotundidad, la eléctrica se colocaba como el valor más bajista del índice paneuropeo EuroStoxx 50 del que también forma parte.

Un descenso similar, que también se alargaba a última hora, lo sufría Acciona. Sus acciones despedían la sesión con un 2,68% hasta los 138,1 euros por acción. Un retroceso que se traducía en una merma de capitalización de más de 210 millones. Por su parte, Naturgy lograba apuntarse alzas a contracorriente durante la mayor parte de la jornada, aunque al cierre perdía un ligero 0,19%, hasta los 21,43 euros.

El gabinete de Energía persigue reducir parte del dividendo de carbono a las plantas no emisoras previas al 2005 que vendan energía en el mercado. Por lo tanto, según adelantó Invertia, la propuesta no afectaría a ninguna planta posterior a 2005, ni a las que cuenten con retribución regulada, ni a las que se acogen a las subastas ni a ninguna iniciativa de inversión presente o futura.

Origen de los beneficios

Desde el Gobierno se apunta que los cambios que se operarán podrían suponer que la factura de la luz se reduzca alrededor de un 5% para los consumidores. Buena parte de la producción eléctrica de las compañías del sector procede de la energía nuclear e hidráulica, dos de las fuentes de abastecimiento más baratas.

No obstante, al fijarse su precio mediante una subasta marginalista, la producción nuclear e hidráulica queda retribuida al mismo precio que aquella de las centrales térmicas si se necesita por demanda. La diferencia entre el precio de producción y los ingresos extraordinarios a los que da lugar este sistema es a lo que se conoce como 'beneficios caídos del cielo', o windfall profit en inglés.