Wall Street se decantó por las ventas este martes. Los grandes índices neoyorquinos se apearon de sus recientes máximos presionados por el mal trago de las referencias macroeconómicas que veían la luz en EEUU y por la tensión procedente del Pacífico, donde aviones militares chinos habrían entrado en el espacio aéreo controlado por Taiwán.

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El incidente no ha tenido mayores consecuencias por el momento, pero sí ha despertado el nerviosismo de los inversores, que ante cualquier síntoma de inestabilidad dan muestras del mal de altura que comienzan a sufrir. En este sentido, el paso por caja para asegurar ganancias acumuladas se concentraba especialmente en los valores tecnológicos, que habían conseguido un buen desempeño al calor de sus cuentas trimestrales.

Con estas premisas, el Nasdaq se llevó la peor parte con descensos de hasta el 1,9% que dejaban su gráfica en los 13.544 puntos. Un 0,7% perdió el S&P 500, que luchó por retener los 4.100 puntos. El Dow Jones mantuvo los 34.000 enteros manteniendo un comportamiento plano.

Entre los datos que presionan a la baja al parqué estadounidense está el de pedidos industriales, que tan solo subió un 1,1% en marzo, dos décimas menos de lo que esperaban los economistas. Sin embargo, no era el único, ya que las peticiones de bienes duraderos solo sumaron un 0,8% en el mismo mes.

El índice de optimismo económico IBD/TIPP se quedaba en 54,4 puntos, dos por debajo de su lectura previa. Aunque en terreno expansivo, el retroceso de la referencia vuelve a dar síntomas de cierta debilidad en la remontada económica.

Tecnología y vacunas

Por el terreno corporativo, las tecnológicas se colocaban entre las más penalizadas de la sesión. Apple llegaba a ceder un 3% mientras que otras grandes del sector como Alphabet (Google), Amazon y Tesla perdían cerca de un 2%. Y todo sin catalizadores de fondo más que una espantada inversora.

Un paso atrás del que lograba escaparse Pfizer. La farmacéutica no solo conseguía convencer con sus cuentas trimestrales, sino que sobre todo se ganaba el respaldo del mercado con las previsiones de engordar en 26.000 millones de dólares su partida de ingresos gracias a la vacuna contra la Covid-19. Sus acciones sumaban un 0,6% a contracorriente.

Pendientes de un divorcio

Más enérgico era el avance de Thomson Reuters, que sumaba cerca de un 3% después de haber indicado beneficios 26 veces más abultados que en el primer trimestre del año pasado. El motor de estas ganancias por 5.036 millones de dólares se encuentra en la venta de Refinitiv a LSEG, la sociedad rectora de la Bolsa de Londres.

Además, una noticia de crónica rosa se colaba entre las referencias de la sesión para los inversores. El divorcio entre Bill Gates y su esposa Melinda hacía que muchas compañías en las que el matrimonio invierte a través de su fundación conjunta siguieran con atención los detalles de su ruptura. Las acciones de Walmart caían un 0,7% y las de Caterpillar menguaban un 0,4%.