La presión va en aumento para Duro Felguera. Mientras la asturiana tiene una cuenta atrás cada vez más estrecha para evitar la quiebra, Voleon Capital no deja de incrementar sus posiciones bajistas contra la compañía. La gestora estadounidense ya controla un 0,84% del capital a través de esta estrategia especulativa.

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En las dos semanas que cuentan desde que Voleon Capital irrumpió como bajista relevante en el capital de Duro Felguera, la gestora ha incrementado sus posiciones en nada menos que tres ocasiones. Como resultado, sus cortos han engordado un 61% en este tiempo desde el 0,52% notificado inicialmente a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Actualmente, la posición de la gestora estadounidense comandada por Michael Kharitonov alcanza una valoración de algo menos de 815.000 euros a precios de mercado. En lo que va de año, entre expectativas sobre el rescate público de la compañía y temores de que no llegue a consumarse, las acciones de Duro Felguera se disparan un 67%.

A la espera de la SEPI

La relevancia de este progresivo incremento de posiciones bajistas está estrechamente relacionado con la situación que atraviesa la compañía. La industrial asturiana sigue pendiente de que definitivamente se ejecute el rescate estatal aprobado por el Consejo de Ministros del pasado 9 de marzo, para lo que se tienen que cumplir ciertas condiciones antes de que acabe el corriente mes de abril.

No obstante, Duro Felguera todavía tiene pendiente encontrar un inversor industrial que quiera apoyar su plan de continuidad y su rescate financiero. En este sentido, tal y como reconoció la propia compañía, si este socio no llega antes de que acabe junio, la inyección de capitales públicos por 120 millones de euros no llegará a consumarse.

Esto se debe a que el objetivo de la SEPI es quedarse como segundo inversor de Duro Felguera. Así, en caso de no llegar el acuerdo con un tercer socio, la aportación de capital de la institución pública prevista en 30 millones de euros se transformaría en una nueva parte del préstamo participativo que ya han concedido por 70 millones de euros.

Así, en el caso de que no llegase el esperado inversor privado, el rescate se compondría de 100 millones de euros a través de un préstamo participativo más un préstamo ordinario subvencionado por los restantes 20 millones.