Duro Felguera recibe la visita de un inversor bajista en uno de los momentos más delicados para su supervivencia. Voleon Capital Management acaba de entrar en la quebradiza compañía asturiana con posiciones cortas por un 0,52% de su capital social, lo que equivale a una inversión cercana a los 543.900 euros.

Noticias relacionadas

Voleon Capital se descubre así como artífice de una apuesta a la baja contra Duro Felguera que implicaría a cerca de 500.000 de sus acciones, según se desprende de su notificación a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Con este peso, la posición de la gestora estadounidense comandada por Michael Kharitonov, hace de la asturiana una de sus principales apuestas en la bolsa española.

La relevancia de la irrupción de la firma en Duro Felguera no tiene que ver solo con la situación que atraviesa la compañía, pendiente de que definitivamente se ejecute el rescate estatal aprobado por el Consejo de Ministros del pasado 9 de marzo. También porque desde junio de 2016 ningún inversor acumulaba posiciones cortas relevantes en el capital de la asturiana.

Entonces, los gestores de BlackRock rebajaron su apuesta a la baja por Duro Felguera por debajo del umbral del 0,5% que obliga a un inversor a desvelar su posición al conjunto del mercado. Solo tres y cuatro meses antes habían hecho lo mismo los de Macquarie y WorldQuant, que son los otros dos que figuran en el registro del supervisor de bajistas de peso en la compañía.

Mientras tanto, Duro Felguera sigue en tiempo de descuento para encontrar un inversor industrial que quiera apoyar su plan de continuidad y su rescate financiero. En este sentido, tal y como reconoció la propia compañía, si este socio no llega antes de que acabe junio, la inyección de capitales públicos por 120 millones de euros no llegará a consumarse.

Pendiente del rescate

Esto se debe a que el objetivo de la SEPI es quedarse como segundo inversor de Duro Felguera. Así, en caso de no llegar el acuerdo con un tercer socio, la aportación de capital de la institución pública prevista en 30 millones de euros se transformaría en una nueva parte del préstamo participativo que ya han concedido por 70 millones de euros.

De esta manera, sin inversor privado, el rescate se compondría de 100 millones de euros a través de un préstamo participativo más un préstamo ordinario subvencionado por los restantes 20 millones.