Wall Street solo miraba este miércoles en una dirección: hacia el Eccles Building de Washington D. C. en el que la Reserva Federal de EEUU (Fed) tiene su sede. Las dudas de primera hora se convertían en entusiasmo a medida que la institución que preside Jerome Powell desplegaba su discurso. Tanto que los grandes índices neoyorquinos volvían a apuntarse nuevos máximos históricos.

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Powell tenía por delante el difícil reto de asegurar que los estímulos monetarios seguirían acompañando la recuperación económica en EEUU, pero dejando claro que en ningún caso sobrecalentarían su devenir hasta provocar un difícilmente manejable incremento de la inflación. Una prueba que el Banco Central Europeo (BCE) ya atravesó la semana pasada y que al otro lado del Atlántico también se resolvía con solvencia.

En este sentido, la rentabilidad del bono estadounidense a diez años se mantenía en el entorno del 1,7%. De momento, se trata de cotas manejables, pero los grandes gestores de inversión ya han advertido de que un salto al 2% podría suponer un drástico hundimiento de hasta el 10% para los índices de bolsa estadounidenses. El horizonte despejado de subidas de tipos hasta 2023 presentado por la Fed contribuía a esta estabilidad. 

Con este panorama, los inversores retomaban las órdenes de compra tras la cautela de la apertura. El Dow Jones subía un 0,5% para rebasar por primera vez en su centenaria historia los 33.000 puntos. Un 0,3% sumaba el S&P 500, que rondaba los 3.974 puntos. El Nasdaq, que cedía más de un 1% en la apertura, remontaba un 0,5% hasta rebasar los 13.525 puntos.

En el terreno macroeconómico, la gran referencia de la sesión llegaba también desde los cuarteles de la Fed, pues le toca actualizar su cuadro de previsiones. La institución prevé ahora que el PIB suba un 6,5% este año, que la inflación escale al 2,4% de manera transitoria y el paro se reduzca al 4,5% de la población.

Renovables y MWC

Una de las protagonistas de esta sesión en la que el foco se desplazaba más allá del parqué, era Apple. La tecnológica cedía un 0,2% después de haber anunciado que ya ha adjudicado 2.800 millones de dólares del bono verde con el que busca financiación para desarrollar proyectos renovables por hasta 1,2 gigavatios para abastecer a sus fábricas y centros de trabajo. En este sentido, la de Cupertino ha emitido tres tramos por un total de 4.700 millones de dólares, de manera que ya ha usado más de la mitad de los fondos a su disposición.

Sin salir del sector, Cisco Systems (-0,6%) era noticia por motivos más coyunturales. La compañía ha anunciado que no participará presencialmente en el Mobile World Congress (MWC) de Barcelona en su edición de este año. La tecnológica es la séptima grande que se descuelga del evento, cuya ausencia ha achacado a "la persistente preocupación por la pandemia de la Covid-19".

Conductores y contraopas

En la picota se colocaba también Uber, que por una resolución judicial se ve obligada a contratar como empleados a 70.000 de sus conductores en Reino Unido. El castigo bursátil alcanzaba un 4,26% gracias a varios informes optimistas al respecto. Entre ellos, uno de Bank of America que señala que el impacto está "más en los titulares que en las finanzas" de la cotizada, con lo que reitera su consejo de compra, al que acompaña de un potencial alcista de más del 20%, hasta los 71% dólares por título.

Mientras tanto, la lucha por el control de Coherent Inc (+3,2%) se recrudece. Lumentum Holdings (-1,95%) señalaba este miércoles que ha mejorado su oferta por el control de la compañía de tecnología láser para neutralizar la puja de II-IV Inc (+2,21%), que había sido calificada por el consejo de administración como "superior". Esta última propuesta valora en 6.900 millones de dólares a la compañía en disputa, lo que se traduce en 220 dólares en efectivo y 0,61 títulos de la compradora por cada uno de la opada.