Euforia. Es el estado de ánimo que existe entre los inversores internacionales después de que Pfizer y BioNTech hayan anunciado la eficacia de su vacuna contra la Covid-19. Un avance que abre la puerta a que lo peor de la pandemia quede atrás en poco tiempo, y comience la recuperación económica al completo. 

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Y eso que desde algunas casas de análisis como Capital Economics recordaban que una vacuna es una gran noticia, pero "no supone un gran cambio en las expectativas macroeconómicas". ¿El motivo? Que las estimaciones de 2021 ya tienen en cuenta la coyuntura económica y la posible llegada de una vacuna, que como ha indicado el presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, tardará meses en llegar de forma masiva a los ciudadanos. 

Pese a las advertencias, los inversores ávidos de buenas noticias se decantaron por las subidas generalizadas en las principales bolsas mundiales a uno y otro lado del Atlántico. Así, el Ibex 35 se anotaba la mayor de las subidas con un repunte del 8,5% hasta alcanzar los 7.459 puntos. Un rebote superior para el que es el peor índice de los mercados europeos en lo que va de año.

Europa

Pero el selectivo español no fue el único que se abonaba a las subidas. También lo hicieron los principales indicadores europeos y americanos. Así, por ejemplo, el CAC 40 de París se anotaba al cierre un 7,33%, mientras que el Dax alemán sumaba un 4,12%. Por su parte, el Euro Stoxx 50 subía un 6,3% hasta los 3.399 enteros.

Lo mismo ocurría en el mercado americano, en donde el Dow Jones sumaba casi un 3% hasta los 29.158 puntos, seguido del S&P 500 que se anotaba un 1,7% en los 3.550 puntos. Cerraba en rojo el Nasdaq 100 con una caída del punto y medio hasta los 11.713 enteros, por el castigo que sufrieron compañías como Zoom o Netflix (que fueron las ganadoras durante el confinamiento). 

Veremos qué sucede en los mercados asiáticos, aunque los futuros hablan también de rebotes ante las buenas expectativas que se abren para la economía. Así, el Nikkei viene con subidas del 5%, mientras que el Topix apunta a un repunte del 5,5%. 

¿Qué valoran los inversores? Básicamente que con la llegada de la vacuna las economías comenzarán a reabrirse al completo. Esto hará, por ejemplo, que todas las empresas ligadas al turismo y al ocio empiecen a retomar actividades y dejen atrás lo peor de la actual crisis económica. 

Compañías

Si nos fijamos en España, Meliá Hotels se anotaba un 37%, seguida de IAG que rebotaba un 26,55%. También en el Viejo Continente la tendencia era la misma. Así, por ejemplo, Ryanair se anotaba algo más del 13%, Air France un 27% o cadenas hoteleras como la francesa Accor sumaba cerca del 21%. 

No sólo aerolíneas y hoteleras se veían favorecidas por la coyuntura económica. También empresas de alquiler de coches, cines o empresas de cruceros veían cómo sus títulos repuntaban ante el anuncio de Pfizer. 

Estas subidas generalizadas de la renta variable venían de la mano del adiós a la renta fija. Una situación que provocaba alzas en las rentabilidades de los principales bonos de deuda estatales. En el caso del bono a 10 años español, la rentabilidad exigida llegaba al 0,18% mientras que la del americano se situaba en el 0,94%. 

De la mano de la llegada de la vacuna asistíamos también a la recuperación del turismo y, por ende, del crudo. Los inversores descuentan que con la mejora de la actividad y la puesta en marcha de las principales empresas turísticas la demanda del crudo se va a disparar en los próximos meses. 

Muestra de ello es que el barril de crudo Brent, de referencia en Europa, se anotaba un 7,22% hasta los 42,30 dólares. Por su parte, el Texas (referencia en Estados Unidos) se situaba al término de la jornada en los 40 dólares con un alza cercana al 8%.