El último fleco suelto para la exclusión bursátil de BME ya tiene medida. Six Group ha anunciado que son 3,66 millones de acciones del grupo español las que actualmente escapan de su control, por lo que ejercerá sobre ellas su derecho de venta forzosa para hacerse con el 100% del capital de la compañía.

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En una información relevante remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) se especifica que este volumen es equivalente a un 2,455% del capital social de BME. Esto se debe a que Six Group ha ido ampliando su dominio sobre la cotizada española hasta un 95,62% de su capital social, algo más de 79,95 millones de acciones.

Con el objetivo de completar estas ventas forzosas, que Six Group ya anunció que ejecutaría si sobrepasaba el umbral del 95% del capital tras su opa por BME o un 3% del capital quedaba en manos de un único inversor, el grupo suizo ha depositado ante la CNMV avales por 120,8 millones de euros. Este es el importe necesario para hacerse con las acciones señaladas al precio comprometido de 32,98 euros por acción ofrecido finalmente en su oferta.

Hace ahora una semana, Six Group anunció que ya controlaba un 95,42% de la española, por lo que procedería a solicitar a la CNMV su suspensión de negociación con efectos al cierre del próximo lunes 14 de septiembre. Este supone el paso previo y definitivo hacia la exclusión de BME, que se consumará una vez que los suizos se hagan con el 100% del capital social de la todavía cotizada.

Como se adelantó entonces, estas ventas forzosas de las acciones que aún escapan de su control se ejecutarán el próximo 24 de septiembre.

Final de las compras forzosas

Hasta el pasado 5 de septiembre siguió abierto el plazo para que los todavía accionistas minoritarios que lo deseasen pudieran exigir a Six la compra forzosa de sus títulos. Y es que este sábado acaba el plazo de tres meses desde la finalización del periodo de aceptación de la opa de Six, que es lo que marca la normativa vigente.

No obstante, este mecanismo -al que se han seguido adhiriendo inversores en los últimos días- implicaba la asunción de los gastos de corretaje por parte de los inversores que lo soliciten. No será así en la programada operación de venta forzosa, en la que serán los suizos quienes corran con estos gastos.