El guion definitivo de la opa por MásMóvil todavía está por escribir. Esta es la estrategia por la que varios fondos accionistas de la ‘teleco’ están apostando fuerte con el respaldo del grueso de las firmas de inversión. Con el objetivo de forzar a los compradores a rascarse más el bolsillo si quieren asegurarse el control de la compañía, redoblan sus maniobras en los últimos días.

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Aunque la mayoría de estos fondos tienen un perfil oportunista y han llegado al capital de MásMóvil precisamente al calor de la opa formulada por Cinven, KKR y Providence, no están solos. Algunos ya contaban con recorrido en el capital de la compañía, pero han aprovechado el anuncio de la operación para reforzarse e intentar arañar una rentabilidad extra para su posición.

La clave de estas maniobras, según explican fuentes del mercado, está en una cláusula suscrita en las aceptaciones cosechadas por los fondos oferentes con su puja inicial. En el compromiso de estos accionistas dueños de un 29,56% del capital de MásMóvil -entre los que se encuentra el propio Providence (9,2%)- se fija una penalización monetaria si se desdicen de sus intenciones a no ser que se produzca una contraopa por más de 26 euros por acción.

Meinrad Spenger, CEO de MásMóvil.

Esta circunstancia ha llevado a los oportunistas y sus aliados a considerar que los compradores podrían disponer de recursos suficientes como para asumir un precio de compra cercano a esos 26 euros por acción. Y eso es lo que, según estas mismas fuentes, parecen estar dispuestos a pelear. Y con el objetivo añadido de ganar adeptos para su causa en grado suficiente como para complicar el éxito de la operación, supeditado a una aceptación mínima de un 50% de las acciones más una.

A favor de su estrategia cuentan, en primer lugar con el factor tiempo. Y es que se trata de una operación que requiere la autorización de una legión de organismos supervisores y hasta del Consejo de Ministros, ya que se trata de un sector sensible en el que, además, actualmente están vigentes limitaciones a la inversión extranjera.

Puntualizaciones a la OPA 

Por el momento, todo apunta a que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha pedido ciertas puntualizaciones al folleto de la operación, algo habitual en estos procesos. Una conclusión que se desprende del hecho de que desde su anuncio inicial el pasado 1 de junio han pasado ya más de siete días hábiles sin que la institución se haya manifestado sobre su bloqueo o admisión a trámite.

El segundo punto de apoyo con el que cuentan gestoras como Sand Grove y AllianceBernstein -con poco más de un 1% del capital de MásMóvil cada uno- está en las firmas de inversión que más de cerca siguen el valor. Las recomendaciones de no acudir a la opa no han parado de llegar desde que los tres fondos oferentes pusieron sobre la mesa los 22,5 euros por acción a los que, de momento, limitan su puja.

En este sentido, el peso de los minoristas y especialmente de los oportunistas que han ido llegando al calor de los rumores de contraopa -desmentidos por lo tocante a Orange- podría ser clave. Bankinter y Renta 4, los dos bancos españoles con más clientes en este segmento, coinciden en aconsejar mantenerse al margen de la operación según está planteada. Y es que, en el peor de los casos, si se procediera a compraventas forzosas, los opantes deberían asumir un desembolso igual al ofrecido a los vendedores voluntarios.

Esta recomendación no es de extrañar si se tiene en cuenta que el precio objetivo de consenso para MásMóvil está actualmente en los 24,99 euros por acción, lo que supone una prima del 11,1% respecto al importe ofrecido por Providence y sus colegas. Esta cota es la media resultante de los techos que para la ‘teleco’ fijan las 13 firmas de inversión que más de cerca siguen su evolución bursátil y de negocio.

Santiago Eguidazu, socio fundador de Alantra y presidente ejecutivo del Consejo de Administración del Grupo Alantra Alantra

Dentro de este grupo, Alantra, CaixaBank y BNP Paribas Exane son las más pesimistas y después de la presentación de la oferta han decidido igualar su precio objetivo a los 22,5 euros ofrecidos en la opa. Los más optimistas son los analistas de Banco Santander, que elevan el potencial de MásMóvil hasta los 31,25 euros por acción, una cota que incluso supera con creces el importe máximo que los posibles compradores podrían llegar a asumir.

Alentados por las maniobras de estos fondos oportunistas, en el mercado se especula con que insignes accionistas como la familia dueña de la textil Mayoral podrían haberse sumado a esta lucha por arañar un precio más generoso. El 8,07% que controlan a través de la sociedad inversora Indumenta Pueri es otra razón de peso para que los pequeños inversores eviten lanzarse a los brazos de Providence, KKR y Cinven.

BlackRock

En contra de los planes de esta terna podría estar también un nombre tan insigne como el de la estadounidense BlackRock, la primera gestora mundial por activos bajo gestión. Así explican algunas fuentes del mercado el hecho de que desde que se anunció la opa su peso en la ‘teleco’ ha engordado un 14% en MásMóvil, hasta figurar como cuarto mayor accionista de la firma, con un 6,48% del capital.

El posible rechazo al precio hasta ahora formulado en la opa por estos dos últimos podría suponer toda una prescripción para un nutrido grupo de inversores. Tanto que así se puede entender que la cotización de MásMóvil se mantiene por encima de los 22,5 euros por acción ofrecidos desde el mismo día de su anuncio. En estos ocho días, sus máximos intradía han estado en los 23,3 euros y los mínimos, en 22,54 euros por título.

A pesar de que los argumentos para aguardar una mejora de la oferta son varios y consistentes, el riesgo de que el incremento de precios no llegue sigue presente. En este sentido, cabe recordar el reciente caso de Abertis, donde muchos apostaron por una guerra de ofertas entre ACS y la italiana Atlantia que al final se resolvió con una oferta conjunta entre ambos compradores.

Por si se diese el caso, los mismos analistas que recomiendan esperar acontecimientos aconsejan calcular cuáles podrían ser las pérdidas máximas a asumir. Un ejercicio tan sencillo como comparar el precio de entrada en MásMóvil con una hipotética venta forzosa a los 22,5 euros hasta ahora planteados.