Clara Alba

La crisis del coronavirus mantiene prácticamente paralizada la producción de nuevos fondos de inversión, con apenas una decena de productos registrados en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) desde la declaración del estado de alarma. Salvo alguna excepción, la tónica de la nueva oferta del sector es una firme apuesta por las estrategias a vencimiento de renta fija… pero aderezadas con mayor riesgo.

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Esta apuesta coincide con el movimiento de flujos en el mercado donde, según datos de Inverco a cierre de abril, los reembolsos más abultados se produjeron en los fondos que invierten en deuda soberana a corto plazo, frente a los de renta fija mixta, que también incluyen bolsa en la estrategia y son los que más dinero han captado este año, con cerca de 1.300 millones de euros de suscripciones netas.

La idea es que la volatilidad derivada de la crisis no acabe por pasar una dura factura al ahorro más conservador, introduciendo en los nuevos fondos activos con capacidad de generar más rentabilidad a costa de asumir ese toque de riesgo.

Del mismo modo, se produce el efecto contrario con los clientes invertidos hasta ahora en bolsa. La mayoría de productos registrados en el último mes y medio son estructurados y garantizados, con el objetivo de ofrecer algo más seguro a esos inversores que también han sufrido duras pérdidas con los desplomes bursátiles.

En este sentido, la estrategia es ofrecer una alternativa para los clientes que piensen en retirarse del mercado en momentos de volatilidad.

Renta fija mixta

Es el caso del CA Selección Estrategia 10 Conservador, un fondo de renta fija mixta internacional categorizado por la gestora como de ‘riesgo 3’ (en una escala que va del 0 al 7, siendo 7 la de mayor riesgo). En su folleto de admisión, la propia CNMV incluye la advertencia de que la estrategia puede invertir un porcentaje del 35% en emisiones de renta fija de baja calidad “por lo que tiene un riesgo de crédito muy elevado”.

Otro de los productos registrados en el último mes y medio es el Kutxabank RF Horizonte 13, un fondo con objetivo de rentabilidad no garantizada, que puede invertir hasta un 25% en renta fija de baja calidad crediticia.

A cambio de un objetivo de rentabilidad (del 1,58% a vencimiento de la estrategia), el fondo establece que los reembolsos que se produzcan antes del vencimiento no se beneficiarán de dicho objetivo, por lo que los partícipes pueden registrar pérdidas si retiran su dinero antes de tiempo.

Una estrategia similar emplea el Sabadell Garantía Fija 17, esta vez de menor riesgo, o el Santander Horizonte 2025, con una rentabilidad objetivo no garantizada que reparte dividendos, como en el caso del nuevo producto de Sabadell.

Su objetivo es dar una TAE del 0,55% y cinco dividendos anuales del 0,60% sobre el capital mediante la inversión en bonos corporativos, cédulas hipotecarias y bonos públicos.

La gestora de CaixaBank también ha optado por esta estrategia con su CaixaBank Renta Fija enero 2026, en el que ha ampliado el volumen máximo de patrimonio a gestionar desde los 100 millones de euros hasta un límite de 125 millones, con la idea de que nuevos clientes pudiesen entrar en el producto, que invierte en deuda pública y privada europea.

Los de más riesgo

Otras gestoras han optado directamente por nuevos fondos de renta variable, con la idea de buscar nuevas oportunidades en las caídas del mercado. Es el caso del True Value Samll Caps, que invierte en pequeños valores de las bolsas mundiales, o la gama Singular Multiactivos de Inversis.

Esta última es una estrategia por compartimentos con cinco perfiles de riesgo: el Multiactivos 20, con un objetivo de volatilidad máxima inferior al 5% anual y hasta un 20% de exposición en renta variable; el Multiactivos 40, que invierte entre un 20% y un 40% en bolsa con una volatilidad máxima del 10% y el Multiactivos 60 (hasta 15% de volatilidad y entre un 40% y un 60% invertido en acciones).

Para completar el perfilado del cliente, incluye el Multiactivos 80, que invierte entre un 60% y un 80% en renta variable y, para los más arriesgados, el Multiactivos 100, con una volatilidad máxima del 30% y expuesto entre un 80% a un 100% a bolsa.

Aunque ya no se puede invertir por haber alcanzado el patrimonio de 50 millones de euros establecidos en su folleto, Mapfre también registró a finales de abril un fondo garantizado de rendimiento fijo con una peculiar característica: tiene como activo subyacente, única y exclusivamente, un bono emitido por la Comunidad de Madrid destinado a la lucha contra el coronavirus.