La crisis del coronavirus ha acelerado la urgencia de las empresas y los gestores de fondos por aplicar criterios de sostenibilidad en sus inversiones y su operativa diaria. En este entorno, Union Bancaire Privée (UB) ha impulsado su gama de fondos de impacto con el reciente lanzamiento del UBAM - Positive Impact Emerging Equity.

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Rupert Welchman, co-director de renta variable europea de la firma suiza y co-gestor de otro de sus fondos más populares en este segmento, el UBAM-Positive Impact Equity, analiza en esta entrevista la estrategia de la firma en la conocida como 'inversión de impacto', fondos que han llegado para demostrar que los criterios sociales y mediambientales no están reñidos con la rentabilidad a largo plazo. 

- UBP ha apostado en los últimos años por las estrategias de impacto. ¿Está reñido perseguir objetivos sociales y medioambientales con una buena rentabilidad?

Nuestro proceso de inversión se basa en la filosofía de que la inversión de impacto debe aportar beneficios tanto financieros como no financieros. No creemos que sea una decisión de "esto o lo otro”.

Muchas de las áreas que se destacan en esta estrategia se centran en productos y servicios que el mundo necesita urgentemente. Nuestras técnicas de 'best in class' (el mejor de su categoría) ofrecen soluciones con atractivos niveles de rentabilidad, por lo que confiamos en que si hemos realizado nuestro análisis correctamente tendremos los elementos básicos para un fondo que generará un rendimiento superior mientras hace el bien.

- En 2018 ampliaron la gama de productos de inversión responsable con el lanzamiento del Positive Impact Equity. ¿Es difícil encontrar compañías que aporten valores sociales y medioambientales en el entorno actual?

No hay empresas de impacto perfectas en los mercados cotizados. De hecho, es casi imposible encontrar una organización que no tenga algún elemento negativo, ya sea social o ambiental, por muy bienintencionada que sea. Por eso, nos centramos en la identificación de compañías cuyas intenciones sean buenas y cuyos productos o servicios tengan la capacidad de aliviar algunos de los problemas más acuciantes del mundo. Trabajamos con las empresas que hemos elegido para mejorar sus valores y la divulgación de los mismos con una mentalidad de defender unos estándares de impacto cada vez mejores.

- ¿Qué requisitos debe cumplir una compañía para formar parte de su universo de inversión?

Necesitamos que las empresas estén contentas de comunicarse con nosotros. Enfocamos el impacto como un proceso de colaboración en el que investigamos las operaciones e intenciones de nuestras compañías.

Llevamos a cabo una evaluación de cuatro aspectos, enfocados en la intencionalidad, la materialidad (que se basa en el porcentaje de los ingresos de una empresa generados por un producto de impacto positivo), la adicionalidad (el producto de la empresa como una solución a una necesidad no satisfecha y, por lo tanto, que es probable que sea un éxito comercial) y el potencial (el mercado total al que la empresa prestará servicio en su madurez).

Esta evaluación se llama IMAP (por sus siglas) y permite juzgar tanto los méritos no financieros como los financieros de cualquier candidato.

"Queremos poner nuestros fondos de impacto a disposición de la mayor audiencia posible a un precio razonable"

- ¿Hay algún sector que esté ‘vetado’ dentro de su estrategia?

El proceso no se basa en la exclusión. Se centra en la inclusión positiva de las empresas de mayor impacto que podemos encontrar en todo el mundo. UBP sí que tiene listas de exclusión, ya que éstas son solicitadas por algunos de nuestros clientes, pero este enfoque se encuentra en el otro extremo de la aproximación que hacemos a través de la inversión de impacto.

- ¿Cuál es el perfil de cliente interesado en este tipo de estrategias?

Uno de nuestros cinco principios clave dentro de la inversión de impacto es la accesibilidad. No sólo queremos estar en contacto con los clientes que estén interesados en invertir en impacto positivo, sino que también queremos poner nuestros fondos de impacto a disposición de la mayor audiencia posible a un precio razonable.

Por eso, hemos trabajado mucho con los gestores y consultores de pensiones de las empresas, así como con las plataformas de inversión de diversas regiones, para ayudar en el proceso de educación y garantizar que cualquier persona pueda invertir en estrategias de impacto con la misma facilidad que un gran fondo soberano o una fundación.

- Su estrategia se basa en seis temáticas de inversión que incorporan los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. ¿Qué peso ocupa cada una de ellas sobre el total de la cartera?

A finales de abril de 2020 teníamos el 22,5% invertido en necesidades básicas, el 22,45% en salud y bienestar, el 12,36% en economías justas e inclusivas, el 6,45% en ecosistemas saludables, el 14% en estabilidad climática y el 18,06% en comunidades sostenibles.

"El 22,45% de nuestra cartera está invertida en el sector de salud y bienestar"

- ¿Cómo se ha comportado el fondo en los periodos de caídas del mercado este año?

En el proceso de planificación y puesta en marcha del fondo UBAM - Positive Impact Equity, ya realizamos un extenso análisis en el que se examinó cómo se comportaría una cartera de candidatos durante períodos de graves disrupciones en el mercado. El análisis sugirió que una cartera similar a la que actualmente gestionamos aguantó bastante bien estos períodos.

Por lo tanto, hemos comprobado que el fondo se ha comportado mejor que su índice de referencia más representativo (el MSCI Europe) en 2020. Nunca estamos contentos cuando perdemos dinero para nuestros inversores, como ha sido el caso este año. Sin embargo, estamos reforzados en nuestra creencia de que un enfoque en impacto positivo puede generar rentabilidades por encima del mercado a lo largo de un ciclo.

- ¿Cuál es el nivel actual de liquidez en cartera? ¿En qué sectores puede haber ahora mayores oportunidades para poner a trabajar ese dinero?

Habíamos pasado gran parte del año con un elevado margen de liquidez entre el 3% y el 5% asumiendo el hecho de que estamos ante una situación sin precedentes. Ya hemos utilizado parte de este colchón tácticamente para comprar acciones de las empresas en las que creemos que los inversores se han vuelto demasiado pesimistas de manera poco realista, así como en algunos casos específicos bien posicionados para aprovechar los efectos de la pandemia del Covid-19.

- ¿Cree que la actual crisis puede ayudar a incrementar el interés por este tipo de estrategias? 

Sí. La pandemia mundial es sólo el último capítulo de una saga cada vez más alarmante de indicios de que, como sociedad mundial, estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades en determinadas zonas. 

"El coronavirus es sólo el último capítulo de una saga de indicios de que, como sociedad, estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades"

Esta crisis, en el mal uso del capital natural, está afectando a muchos aspectos diferentes de la sociedad. Sin embargo, muchos de los costes para hacer frente a estos golpes económicos de la naturaleza han sido absorbidos hasta ahora como un coste de funcionamiento de nuestra economía moderna. Creemos que la pandemia supondrá un punto y aparte en el camino, tras el que la sociedad se verá obligada a prestar más atención al mal uso del capital natural.

Mientras que la cuarentena ha sido dura para los miles de millones de individuos afectados, muchos han descubierto que no necesitan ciertos aspectos de sus antiguas vidas, tanto a nivel profesional como social. Esto implica el reconocimiento del consumo excesivo y, en este escenario, muchas de las empresas que hemos identificado como candidatas de impacto positivo, registrarán una mayor demanda de sus productos y servicios. Por lo tanto, harán inversiones atractivas para las personas con exposición a esta temática.

- ¿Cuánto mueve actualmente la inversión de impacto en Europa?

Este tipo de datos son muy difíciles de obtener con precisión. Sabemos por la Global Intermediary Identification Number (GIIN, por sus siglas en inglés) que actualmente se invierten más de 600.000 millones de dólares en estrategias de impacto en todo el mundo, pero es difícil ser más preciso. De los fondos que observamos, es emocionante ver cómo los activos bajo gestión siguen creciendo rápidamente, en un momento en que la gestión activa de la renta variable está en declive.