La recogida de beneficios llega a las bolsas europeas en una sesión con una intensa agenda macroeconómica. Los nuevos indicios del impacto del coronavirus en la economía pesan sobre la cotización del petróleo y arrastran a la renta variable. El retroceso alcanza un 3,78% en el Ibex 35, que cierra en los 6.839,7 puntos.

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Las ventas han acelerado cuando el índice español ha perdido de vista los 7.000 puntos, una cota que había logrado aguantar en las dos últimas sesiones y cuya pérdida abre la puerta a una eventual corrección más profunda. El índice que ayer logró esquivar al alza las pesimistas previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), no puede este miércoles con las estimaciones de un endeudamiento más que abultado y de un déficit público desbocado.

Una de las referencias más madrugadoras del día ya apuntaba al retroceso de la bolsa. La inflación bajó un 0,4% el pasado marzo en relación al mes anterior y recortó siete décimas su tasa interanual, hasta el 0,0%. Se trata de un descenso más pronunciado de lo esperado y su menor nivel desde agosto de 2016. Incluso a pesar del manguerazo de liquidez de los bancos centrales.

La inmobiliaria Colonial, que ayer se colocaba al fondo del índice, repite posición entre los colistas con descensos del 4,2%. Amadeus (-10%), IAG (-9,9%) y ArcelorMittal (-8,5%) son los tres valores más penalizados del índice español. Repsol, un 7,6% a la baja, es la siguiente en la lista al dolerse del enésimo y abultado retroceso en el precio del petróleo.

Al otro extremo, los avances solo alcanzan a un único valor este miércoles en el que más voces desde Bruselas niegan la posibilidad de unos 'coronabonos'Cellnex logra ganar un 2% a contracorriente. Los siguientes en la tabla de revalorizaciones son Endesa (-0,6%) y Viscofan (-1,1%), que no logran esquivar las pérdidas que en grandes valores del sector financiero como BBVA (-7%) y Santander (-5,7%) alcanzan porcentajes considerables.

La AIE y la OPEP+ hunden el crudo

El retroceso ya lo vaticinaban las plazas asiáticas, que este miércoles venían corrigiendo moderadamente. Al igual que los futuros estadounidenses. El temor a un nuevo golpe en el aluvión de referencias macroeconómicas que veían la luz en EEUU se ha confirmado conforme se ha ido conociendo cada una de ellas. Por eso, en Wall Street los inversores también se decantan por replegar velas y asegurar lo cosechado en las últimas sesiones.

Los futuros del petróleo vuelven a situarse en el foco de la sesión. Desde primera hora, los inversores no se creían que el recorte pactado por la OPEP y sus socios pueda llegar a aliviar el exceso de oferta en la recesión en la que ya se mueven muchas economías. Después, las previsiones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de que este año se verá la mayor caída en la demanda global de crudo de la historia han hecho el resto. La consecuencia es otro recorte del 7% para el Brent, hasta los 27,5 dólares por barril.

La prima de riesgo repunta

El oro se deja un 1,7% después del enérgico rebote de la sesión precedente, pero aguanta con holgura los 1.700 dólares por onza. Este retroceso se atribuye también, en parte, a cierta recuperación del dólar, la divisa en la que se negocia esta materia prima. El euro retrocede a un cambio de 1,09 'billetes verdes'.

La prima de riesgo española asciende hasta los 133 puntos con un bono español cuya rentabilidad asciende al 0,87%. El bono alemán de referencia cotiza al -0,46% en el mercado secundario de deuda soberana.