Wall Street ha conseguido cerrar una compleja jornada en positivo. Tras un arranque de sesión marcado por el nuevo máximo histórico de solicitantes de ayuda al desempleo, el acelerón de precios del petróleo y la bondad de otras referencias macroeconómicas ha pintado de verde los selectivos librándolos de su tercera sesión consecutiva a la baja.

Noticias relacionadas

Con unas cifras de paro que duplican las previsiones de consenso de los economistas, el vertical repunte del crudo tira al alza de los tres grandes índices neoyorquinos. El Dow Jones ha subido un 2,24% después de haber arrancado con caídas del 1% y supera los 21.400 puntos. El S&P 500 por su parte ha ganado un 2,28%, cerrando en los 2.526 puntos. Mientras, el tecnológico Nasdaq ha remontado hasta los 7.487 enteros anotándose una subida del 1,72%.

Este es el resultado de que Trump haya asegurado que Arabia Saudí y Rusia recortarán en breve su producción petrolera a pesar de haberse roto la mesa de diálogo conocida como OPEP+. El crudo Texas, el de referencia en EEUU, sube más de un 20% y recupera los 25 dólares después de que el presidente estadounidense tuitease su convencimiento con esta medida después de haberse conocido los peores datos de paro registrado en la historia de EEUU.

El anuncio llegaba después de que las cifras de desempleo habían roto este jueves todas las previsiones por segunda semana consecutiva. Y no solo eso, sino que además arrojaban una subida insólita hasta ahora en la mayor economía del mundo. Este jueves se ha conocido que en los últimos siete días han sido 6,648 millones de estadounidenses los que han pedido subsidios al desempleo.

El cierre de tiendas y establecimientos fuera de productos y servicios de primera necesidad se va extendiendo a cada vez más territorios de EEUU. El consenso de los economistas esperaba 'solo' 3,5 millones de nuevas peticiones en la última semana. Con esta cifra ya hubiera batido el anterior récord de 3,283 millones de peticiones, pero el recuento final ha sido mucho más abultado.

Al rebote contribuían también los datos más amables de la balanza comercial de febrero. El déficit comercial de EEUU con sus socios internacionales se ha reducido a 39.900 millones de dólares, frente a los 45.500 millones de la anterior referencia. Además, los economistas subrayan el incremento que han registrado las exportaciones frente a una caída más suave de las importaciones.

Posible fraude en Luckin Coffee

Por el terreno corporativo, muchos inversores vigilan los movimientos de Boeing, que ha anunciado prejubilaciones para sus trabajadores para adaptar su estructura a la caída de demanda y los requerimientos sanitarios que ha impuesto la llegada del coronavirus. El fabricante aeronáutico cede un 2% a contracorriente.

En rojo, Walgreens Boots Alliance, que, a pesar de publicado cifras por encima de lo esperado para su último trimestre fiscal, ha rechazado dar previsiones sobre el conjunto del ejercicio. Este síntoma de desconfianza en el impacto que el Covid-19 pudiera tener sobre su negocio se traduce en descensos del 7% para sus acciones.

Mucho más profundo es el desplome de Luckin Coffee, que llega a perder hasta un 80% de su capitalización después de conocerse que ha establecido un comité de auditoría interno para estudiar "posibles conductas inapropiadas" y "falseamiento de operaciones" que habrían alterado sus cuentas en hasta 310,1 millones de dólares. Las cifras publicadas a lo largo de todo el ejercicio 2019 por la cadena china de cafeterías cotizada en Nueva York quedan ahora en entredicho.