La sangría de los ‘bluechips’ del Ibex 35 parece no tener freno desde que el coronavirus traspasó las frontereas europeas. Telefónica y Santander perforan una tras otra sus cotas de soporte al punto de que sus gráficas han regresado a precios no vistos desde 1997. Mínimos de los últimos 23 años para los dos gigantes del parqué español, que han logrado salvar por la mínima la puerta hacia nuevos desplomes.

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A pesar de que las ventas indiscriminadas vuelven a golpear a Telefónica, que marca mínimos intradía en los 4,59 euros por acción, era uno de los pocos valores del Ibex 35 que poco después la apertura “denotaba entrada de dinero”, según señalaba Eduardo Bolinches, analista de Invertia, que sitúa su soporte más inminente en los 4,45 euros. Después, la caída ha engordado hasta los 4,59 euros, un 9,81% a la baja.

El experto señala que si su gráfica se ajusta por reparto de dividendos, el hundimiento que alcanza su gráfica no condena a la ‘teleco’ a un escenario tan desolador. Si se desprecian estos repartos de caja fuerte, hay que viajar hasta diciembre de 1997 para ver a la presidida por José María Álvarez-Pallete cotizando por debajo de los 5 euros por acción.

El retroceso que su gráfica acumula en el último mes alcanza el 18%. El director de Admiral Markets España, Juan Enrique Cadiñanos, considera que ahora los soportes más importantes para salvar al valor de una corrección aún más pronunciada están en el umbral de los 4,5-4,25 euros por acción.

Para el analista Roberto Moro establece “el único soporte a vigilar” en los 4,40 euros por acción y una eventual vuelta al alza en los 5,75 euros.

El escenario que dibuja Eduardo Faus, analista técnico de Renta 4, prolonga la eventual caída del valor hasta los 2,6-2,8 euros por acción, cota en la que la cotizada frenó el retroceso de la crisis de las puntocom de los años 2000, en gráfica ajustada.

Para el Santander, el experto de Renta 4 fija una "primera franja de soporte clave de cara al medio plazo en los 2,5-2,6 euros". En el caso de perder esta cota, vaticina que el retroceso podría prolongarse hasta los 1,75-1,88 euros por título. Esto supondría un desplome adicional del 35% desde su actual cotización, en los 2,68 euros tras una caída del 11,97%.

Adelantado a la tendencia sectorial

Hay que irse hasta marzo de 1997 para ver la gráfica de la entidad que preside Ana Botín por debajo de los 3 euros por acción, una marca que frenará cualquier intento de recuperación mientras no se supere con holgura, según señala Cadiñanos. En su opinión, hay que vigilar la zona entre los, 2,7 y los 2,5 euros por acción para prevenir cualquier mayor retroceso.

Moro subraya que por debajo de los mínimos del verano de 2016, tras el referéndum del Brexit en Reino Unido, el aspecto del banco cántabro es "especialmente negativo". Por si fuera poco, señala que su gráfica perdió los mínimos del verano pasado antes de que lo hiciera el sectorial Stoxx 600 Banks. La horquilla entre los 2,65 y los 2,45 euros por acción supone para el experto su freno a pérdidas más inmediato.