La mecha de Enagás vuelve a prenderse en bolsa. Los últimos cambios de guion sobre la retribución a los distintos eslabones del mercado gasista han provocado un drástico vuelco en el rumbo bursátil de la compañía, que en las últimas semanas no hace más que recibir el afecto de los analistas.

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Al cierre del año pasado, Enagás fue una de las pocas compañías del Ibex 35 que no logró contagiarse del entusiasmo alcista que dominó el índice. Mientras que este ganó un 11,8%, la gasista sufrió un retroceso del 3,7%. En las pocas semanas que cuentan de este 2020, la compañía presidida por Antonio Llardén sube un 15% mientras que el selectivo apenas remonta un 4%.

La divergencia de los porcentajes tiene su fiel reflejo en el apetito que el índice y la compañía están suscitando últimamente entre los inversores. Mientras que los grandes gestores están moderando su apuesta por el mercado español a la espera de que el Gobierno concrete sus primeros movimientos legislativos, la resolución de las incertidumbres que pesaban sobre el sector gasista gracias a la llegada de los criterios definitivos de la CNMC están impulsando con fuerza el sentimiento inversor hacia Enagás.

El ejemplo más claro de este cambio de rumbo está en el tono de las revisiones de precio objetivo que la compañía ha recibido en el último mes. Según los registros de Refinitiv, de 14 cambios, todos menos uno han sido a mejor.

El techo más generoso lo sitúan en los 27,9 euros por acción. Además, dos de las firmas que marcaban el valor para la venta han mejorado su opinión hasta neutral. En otras palabras, ahora le conceden, al menos, el beneficio de la duda.

El impulso del dividendo

Una de las casas de inversión que más recientemente han mejorado su visión sobre la compañía ha sido Renta 4, que señala sin rodeos que los criterios definitivos del supervisor “mejoran la visibilidad”.

Además de subrayar el hecho de que la nueva metodología eleva la retribución financiera para Enagás desde el 5,09% hasta el 5,44%, destaca que “la estabilidad y predictibilidad del nuevo marco regulatorio, ya definitivo, permite mejorar la visibilidad en el largo plazo”. No obstante, este no es el único punto fuerte en el que Ángel Pérez Llamazares se fija para mejorar su visión hacia la gasista.

El punto adicional lo trae el dividendo, un factor más que clave en una bolsa española que tiene a gala estar al frente de la rentabilidad por este concepto entre sus vecinas europeas. El analista de Renta 4 explica que se espera un “fuerte crecimiento de los dividendos de participadas” como Tallgrass y GNL Quintero, de manera que Enagás podrá revalidar su “claro compromiso con la retribución a los accionistas fijando un dividendo mínimo de 1,74 euros por acción en el periodo 2023–2026”.

El resultado es una mejora de consejo hasta mantener y de precio objetivo hasta los 25,48 euros por acción. Con movimientos como éste, Enagás ha conseguido recuperar un precio objetivo de consenso de 22,12 euros por acción en el panel de expertos de Refinitiv. Hacía siete meses que no apuntaban tan alto para la gasista, que por aquel entonces sufría las previsiones de un tijeretazo por parte de la CNMC que al final no será tal.

Sin prisa por invertir

Los analistas de Bankinter también se han sumado a este regreso a la confianza en el valor. Calculan que la nueva propuesta del ‘superregulador’ se traducirá en la recuperación de 100 millones de euros al año por ingresos.

Un factor que sumado a una rentabilidad por dividendo superior al 6% ha llevado a la entidad a recomendar la compra de acciones de la gasista con un precio objetivo de 24,6 euros, por encima de la marca de consenso de sus colegas.

Por si fuera poco, Enagás ha establecido un engorde del 1% anual para el periodo 2021-2023, que incluso podría ser más generoso. Esta posibilidad podría hacerse realidad si la compañía no identifica “oportunidades de inversión” atractivas a medio plazo, tal y como apuntan varios informes con el respaldo de que el consejo de administración no ha mostrado urgencia en salir de compras.

Otro de los motivos para el chispazo de recomendaciones alcistas que está recibiendo Enagás está en sus cuentas del último año y las previsiones para el que está en curso.

Hace solo unas sesiones anunció un beneficio neto de 422,6 millones de euros, un 4,4% menos que en el ejercicio precedente, pero más de lo que aguardaban los analistas. Para este 2020, la cotizada ha lanzado una proyección de ganancias por 440 millones de euros, lo que supondría una mejora del 4,1%.