Warren Buffet no tiene miedo de que Berkshire Hathaway no pueda afrontar su futuro en solitario tras su retirada. Al contrario, el inversor asegura que está “100% preparada” para su partida y la de su socio, Charles Munger. El primero cumple 90 años en agosto y el segundo tiene ya 96 abriles en su haber, así que indefectiblemente el vehículo de inversión tiene que afrontar “nuestra partida”. 

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Así lo explica el veterano inversor en la carta que ha remitido a sus accionistas en la que explica que “Charlie y yo tenemos razones pragmáticas para asegurar la prosperidad” del grupo tras su salida. “Los Munger tienen propiedades en Berkshire que eclipsan cualquiera de las demás inversiones de la familia, y yo tengo un 99% de mi patrimonio neto alojado en acciones de Berkshire. Nunca he vendido ninguna acción y no tengo planes de hacerlo”, dice. 

Por si hubiera algún atisbo de duda sobre el futuro de sus acciones, Buffet recuerda que ya ha dejado escrito en su testamento que no se pueden vender sus títulos en el grupo, excepto aquellos que vayan destinados anualmente a labores de filantropía. 

En cualquier caso, el gran problema al que tendrá que hacer frente Berkshire Hathaway de cara a futuro es la elección de su nueva cara visible. Todavía se desconoce quién o quiénes serán los escogidos, pero el inversor tiene claro que hay cantera a bordo ya que “contamos con altos directivos, expertos y dedicados para quienes dirigir Berkshire es mucho más que simplemente tener un trabajo bien remunerado y / o prestigioso”.

Pero para Buffet éste no es el único motivo para estar seguro de que el futuro del grupo está garantizado. A su juicio hay otras tres claves que ha comentado a sus inversores en la carta que les ha enviado. El primero, el hecho de que los activos de Berkshire están basados en una “ variedad extraordinaria de negocios de propiedad total o parcial”. 

El segundo, el hecho de que el “posicionamiento de Berkshire de sus negocios ‘controlados’ dentro de una sola entidad le otorga algunas ventajas económicas importantes y duraderas”. Por último, el que los asuntos financieros “se gestionarán indefectiblemente de una manera que permita soportar choques externos de naturaleza extrema”. 

¿Y qué hay de los resultados económicos? Pues no han estado nada mal. Según las cuentas que ha presentado a sus accionistas, ha logrado un beneficio de 81.417 millones de dólares y una caja de más de 128.000 millones. Todo ello fruto de una política de inversiones basada “obtener buenos retornos sobre el capital tangible neto”.