El consejero delegado de Six Group, Josh Dijsselhof, ha dejado la puerta abierta a revisar el dividendo de Bolsas y Mercados Españoles (BME) una vez se cierre la oferta pública de adquisición (opa) que el dueño de la Bolsa de Zúrich lanzó por la firma española en noviembre.

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El porcentaje del beneficio que BME destina al pago de dividendos, conocido en la jerga como 'pay-out', es uno de los más elevados de las empresas cotizadas y del sector de gestoras de bolsas, del entorno del 96%. El porcentaje se queda muy lejos del que alcanza la plataforma suiza, cuyo porcentaje ronda el 60%.



Además, Dijsselhof ha mantenido este jueves un encuentro con periodistas en el que ha insistido en que la opa lanzada sobre BME a 33,4 euros por acción, lo que implica una valoración de unos 2.800 millones de euros, es una "oportunidad" estratégica para ambos operadores para crear un gigante Europeo.

La opa se encuentra en pleno proceso de aprobación, aunque ya se han dado los primeros pasos. El pasado 13 de febrero, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) autorizó la toma de control de BME por parte Six al entender que la operación no supone una amenaza para la competencia.

Sin embargo, todavía necesita la aprobación de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que ha adelantado que espera tener un veredicto definitivo "antes de mayo". Además, otras instituciones, el Gobierno y varias comunidades autónomas también tienen que emitir su opinión sobre la operación.

Trabas del Gobierno

Por lo que respecta a este punto, el primer espada de Six Group ha explicado que Six está colaborando con las autoridades españolas para dar toda la información adicional que precisan sobre la oferta y que el operador se compromete "a firmar lo que ofreció" en la opa, entre otras cuestiones, mantener las marcas actuales de BME y las líneas de negocio, sedes, oficinas y estrategias en España al menos durante un periodo de cuatro años.



Preguntado por la posibilidad de que el Gobierno español pueda imponer "una acción de oro" con la que tener capacidad coercitiva si Six no cumple las condiciones acordadas, ha considerado que esa no sería la manera, y ha dudado que incluso Europa lo aceptase. 

"Creo que una acción de oro no sería la forma correcta", ha subrayado el consejero delegado de Six que, no obstante, ha dicho sentirse "cómodo" con el hecho de que el Gobierno "haga un seguimiento" de los compromisos. "Somos suizos. Hacemos lo que decimos y decimos lo que hacemos", ha añadido.



Además, ha compartido que la reciente aprobación de la 'tasa Tobin' para operaciones sobre acciones españolas, vigente en países como Francia o Italia, no ha sido una buena idea, aunque ha asegurado que no afectará a la oferta presentada.