Un año y medio después, la pandemia sigue haciendo de las suyas en el sector turístico. A estas alturas del año, muchas empresas han cerrado, otras aguantan como pueden y las más previsoras han sabido diversificar e internacionalizar su negocio. En este último apartado está Destinia.

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Invertia vuelve a reunirse un año después con el director general de la agencia online, Ricardo Fernández, para palpar el pulso de la empresa. Y, en esta ocasión, algo ha cambiado. Ya hay una fecha, más o menos concreta, para dejar atrás la crisis. 

En concreto, la compañía volverá a niveles prepandemia en 2022. De hecho, el objetivo que se marcaban para 2020 ahora lo es para el próximo año. Esto es, superar los 200 millones de facturación. Pero antes, tendrán que salvar este 2021. 

"El objetivo es cerrar con una caída del 20% o 25% en ventas en comparación con 2019", reconoce el directivo. "Son números malos porque perdemos el 25%, pero son buenos dada la situación". Además, llevan 10 semanas a nivel global vendiendo más que las mismas 10 semanas de 2019. Dato que invita al optimismo. 

Director general de Destinia, Ricardo Fernández.

¿Y la industria? Para esto parece que hay que esperar más. Como mínimo hasta 2024 no podremos hablar de recuperación. “Hay muchas empresas que hasta que no se recupere el turismo internacional no podrán iniciar la recuperación”, pronostica.

La clave de que Destinia se adelante en la recuperación al sector está en la internacionalización. Venden en 95 países (con oficinas físicas en cinco) y previsiones de crecer a futuro en EEUU y Brasil. "Nuestra apuesta sigue siendo vender más fuera, tener más presencia, marketing y distribuir el riesgo", añade.

La otra clave está en no vender solo un producto, es decir, ofrecer vuelos, alojamiento o actividades, entre otros servicios. Además, a diferencia de las agencias a pie de calle, "en el peor momento de la crisis hemos podido vender al estar en internet", comenta.

En esta situación, vaticina más operaciones de concentración en el sector más allá de la fusión de agencias entre Globalia y Barceló, o de la de Viajes El Corte Inglés y Logitravel. "Tiene más sentido que haya más concentración y que se una el online con el físico. Además, España es el gran hub de empresas tecnológicas online de turismo con muchos players relevantes como nosotros, Logitravel o Atrápalo, entre otros".

Más ‘low cost’

Y mientras el verano avanza con brotes y restricciones, la nota común es que es el turismo doméstico el que más se mueve. De las reservas en Destinia para este verano (julio y agosto) en España, el 89% son de españoles (un 17% menos si comparamos con 2019). 

Además, las tarifas no han subido. El precio medio de una noche en julio está un 10% por debajo de 2019 y en agosto es un 5% menor. Pero la pregunta del millón es si los precios bajos se instalarán en el sector tras la pandemia. Desde Destinia están convencidos de que así será. "Al principio se va a tirar del low cost para posicionar destinos y porque los aviones necesitan operar", augura el directivo. 

Política que choca mucho con las intenciones del Gobierno de atraer a un turismo de mayor calidad que se deje más dinero en el destino. "Lo importante es que vengan turistas. Si son de más calidad, estupendo. Pero la realidad es que hemos perdido 80 millones de turistas internacionales", reconoce Ricardo Fernández, para quien lo primero es que las empresas turísticas vuelvan a tener capacidad para operar.

También cree que "es imposible pensar que España como destino general va a ser un destino de lujo". Destaca zonas como Madrid o Ibiza que pueden serlo, pero como país asegura que siempre va a haber un viajero económico necesario en otras zonas principalmente para atender la demanda nacional. "Y eso no tiene que ser malo", indica.

Turismo internacional

La que sí es mala es la imagen de España de cara al exterior. "La labor del Gobierno es complicada, pero después de un año con el esfuerzo realizado, en una semana a nivel mediático hemos perdido todo el crédito como destino seguro", denuncia. Y reconoce que todos los destinos mediterráneos están en situaciones parecidas.

El problema es que hay mucha dependencia del turismo internacional. Desde Destinia revelan que hace dos semanas tenían crecimientos semanales del 90% en Reino Unido y en la última semana han sido todo caídas. 

"Hemos perdido la oportunidad. Ese cliente reservará en Grecia y Portugal. Y no es que se queden un verano sin venir. Ya son dos. A lo mejor dentro de un año el coste de adquisición de este cliente que era fiel supondrá un mayor gasto para atraerlo cuando antes no hacía falta", sentencia.